Claudio Úbeda enfrentó los micrófonos tras el empate 1 a 1 entre Boca y San Lorenzo por el Apertura. Al retirarse del campo de juego, el director técnico recibió una fuerte silbatina por parte de los hinchas. Esto, motivó una profunda autocrítica en la posterior conferencia de prensa.
Boca sumó su cuarto empate consecutivo en condición de local, lo que generó un clima de tensión en las tribunas. A pesar de que el técnico consideró que no hubo un mal rendimiento colectivo, la falta de triunfos derivó en el reclamo generalizado hacia el cuerpo técnico.
“Lo primero que nosotros hacemos es tener autocrítica y entender que el hincha no se va conforme”, sostuvo el «Sifón» ante los medios. El DT de Boca remarcó que la exigencia en la institución es máxima y que el desarrollo del juego no compensa la falta de puntos.
La autocrítica de Úbeda y el rendimiento de Boca
Para el entrenador, el trámite del partido se vio afectado por la falta de eficacia para cerrar el marcador. “El hincha necesita que el equipo gane, no solo que juegue bien. Nos falta esa puntada final para ganar los partidos”, sentenció Úbeda tras el encuentro.
Úbeda destacó que el plantel muestra actitud y ganas de revertir la situación, reflejando que los futbolistas terminaron «enojados» en el vestuario. “El equipo había evidenciado una mejora, pero a lo mejor no lo podemos sostener en resultados”, analizó el director técnico.
La relación con los hinchas de Boca atraviesa un momento complejo debido a la irregularidad en los resultados. Úbeda reconoció este escenario de forma directa: “Queremos revertir esa opinión que el hincha tiene sobre nosotros; eso se hace trabajando e insistiendo”.
Críticas individuales y decisiones tácticas en el clásico
Además del técnico de Boca, los hinchas centraron sus reproches en rendimientos individuales, siendo Marcelo Weigandt uno de los más cuestionados. Por su parte, el entrenador debió explicar la salida de Adam Bareiro sobre el final del partido, una decisión que no fue bien recibida por el público.
El técnico de Boca argumentó que el cambio buscó alternativas ofensivas ante un equipo que sintió el impacto del empate de San Lorenzo. Sin embargo, las modificaciones no lograron alterar el resultado definitivo en un estadio que manifestó su descontento de manera sonora
