Boca amaneció con una noticia que tiene el potencial de convertirse en el gran tema del mercado de pases argentino y fue el sitio El Crack Deportivo el encargado de soltar la bomba que sacudió al Xeneize. El nombre que apareció vinculado a uno de los clubes más poderosos de Europa tiene una historia reciente dentro del plantel azul y oro, y su posible salida abriría un debate que va mucho más allá de lo estrictamente futbolístico.
La relación entre Javier Zanetti y el fútbol argentino es más que conocida en el ambiente. El vicepresidente del Inter de Milán y figura central en el proyecto deportivo Nerazzurri viene siguiendo de cerca el fútbol local desde hace años, y su historial como cazatalentos en Argentina lo avala: fue el que impulsó la llegada de Lautaro Martínez desde Racing a la élite europea, consolidándose como uno de los puentes más importantes entre el fútbol argentino y el Inter. Ese mismo ojo puesto en el fútbol local parece haber encontrado ahora un nuevo objetivo dentro de Boca.
Según reveló El Crack Deportivo, el Inter tiene en el radar a Milton Delgado, uno de los mediocampistas que se está reasentando como titular en Boca tras atravesar un período de irregularidad. «Inter tiene en el radar a Milton Delgado», indicó el medio, una información que de inmediato disparó las alarmas en el club de la Ribera y que pone sobre la mesa una negociación que podría tomar forma en el próximo mercado de pases.
Delgado llega a esta situación en un buen momento personal, recuperando protagonismo dentro del esquema de Claudio Úbeda y demostrando en cada partido las condiciones que lo llevaron a ganarse un lugar en el plantel del Xeneize. Su cláusula de salida está fijada en 20 millones de dólares, un valor que Boca considera innegociable hacia abajo, ya que la dirigencia de Juan Román Riquelme tiene en claro que solo lo dejaría partir ante una oferta que justifique plenamente su partida.
El factor Zanetti le agrega una dimensión especial a esta historia porque cuando el vicepresidente del Inter pone un nombre en la agenda, las cosas suelen avanzar con más velocidad de lo esperado. Boca sabe que tiene entre manos un jugador cotizado por uno de los grandes de Europa y que la negociación, si se activa, no será sencilla ni breve, pero también sabe que 20 millones de dólares por un mediocampista en pleno crecimiento es una cifra que ningún club europeo regala sin pensarlo dos veces.

