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ESPECTÁCULO

4 recetas en 15 minutos: opciones fáciles, económicas y sin gluten

 

Rápidas, rendidoras y perfectas para salir de lo clásico sin gastar de más.

 

La polenta de cocción rápida es un básico que nunca falla: es una receta económica, versátil y lista en minutos. Pero si siempre la usás con tuco o estofado, hay una noticia que puede cambiar tus comidas: existen formas mucho más creativas (y riquísimas) de aprovecharla. Con estas recetas, decir “hoy hay polenta” ya no va a generar caras largas.

Cómo preparar polenta: la base para todas las recetas

Primero, llevá a hervor 4 tazas de agua o caldo (también podés usar mitad leche y mitad agua) con sal a gusto. Cuando rompa hervor, agregá en forma de lluvia 1 taza de polenta instantánea, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cociná entre 3 y 5 minutos hasta que espese. Podés sumar manteca, queso o hierbas para darle más sabor. Para una versión más cremosa, usá más líquido.

Para la polenta a la pizza volcá la polenta recién hecha en una fuente aceitada y dejala enfriar. Luego agregá salsa de tomate, queso y toppings a elección (jamón, verduras, lo que tengas). Llevá al horno fuerte hasta que gratine. Bastones crocantes (el snack perfecto): Extendé la polenta firme en una placa aceitada y dejá enfriar. Cortá en bastones, agregá queso rallado, hierbas y un chorrito de aceite. Cociná al horno o en freidora de aire durante 10 minutos hasta que estén dorados.

Medallones de polenta y verduras: Mezclá 1 taza de polenta cocida, verduras ralladas (zanahoria o zapallito), 1 huevo batido y condimentos. Formá medallones con las manos y cocinalos en sartén o al horno hasta dorar de ambos lados. Ñoquis de polenta tipo romana (versión gourmet). Calentá 4 tazas de leche con sal, pimienta y nuez moscada. Sumá 1 taza de polenta y cociná hasta espesar. Fuera del fuego, agregá 50 g de manteca, 100 g de queso rallado y 2 yemas. Extendé, dejá enfriar, cortá y gratiná con más queso.

Además de rica, la polenta es naturalmente libre de gluten (sin contaminación cruzada) y aporta energía, lo que la convierte en una gran aliada para chicos, deportistas o quienes buscan opciones accesibles. Versátil, económica y adaptable: con estas ideas, la polenta deja de ser aburrida y pasa a ser protagonista.