Después de semanas de incertidumbre, Exequiel “Changuito” Zeballos está listo para volver a jugar en Boca, aunque no como muchos esperaban. A pesar de haber dejado atrás su lesión, el cuerpo técnico optó por un regreso progresivo.
La decisión genera debate, sobre todo teniendo en cuenta el impacto que supo tener el delantero antes de su parate.
El plan de Boca con Zeballos tras la lesión
El extremo ya se entrena con normalidad y fue convocado nuevamente, pero su vuelta será controlada. La idea del cuerpo técnico es clara: sumar minutos desde el banco para recuperar ritmo competitivo.
Desde el entorno del club lo confirmaron: “Va a estar en el banco y va a sumar minutos”, marcando que no será titular en su primer partido tras casi 60 días sin jugar.
Este enfoque apunta a evitar recaídas y permitir que el jugador recupere su mejor versión sin apurar los tiempos.
Un regreso que también apunta al Superclásico
Aunque su participación inicial será limitada, el objetivo de Boca va más allá del corto plazo. El foco está puesto en que llegue en plenitud al cruce ante River, donde ya supo ser determinante.
En ese sentido, no se descarta que gane protagonismo progresivamente en los próximos partidos, dependiendo de cómo responda físicamente.
Otro retorno clave en el equipo
Además de Zeballos, también se prepara la vuelta de Agustín Marchesín, quien atraviesa una situación similar tras su inactividad.
Ambos futbolistas se entrenan a la par del grupo y podrían sumar minutos en los próximos encuentros, con la intención de llegar con ritmo a los compromisos más exigentes.
Boca apuesta a la cautela, pero el regreso del Changuito ilusiona: su impacto puede ser determinante en el tramo clave de la temporada.
