El posible escenario de que Irán no dispute el Mundial 2026 por cuestiones de seguridad volvió a sacudir el tablero internacional. El conflicto geopolítico con Estados Unidos genera dudas sobre si se pueden garantizar condiciones mínimas para jugadores, cuerpo técnico y aficionados, algo que incluso la FIFA no logró despejar completamente.
En un primer momento, desde el entorno de Gianni Infantino se sostuvo que Irán debía participar, en parte porque miles de hinchas ya habían adquirido entradas y porque su clasificación fue conseguida en cancha. Sin embargo, la propia federación iraní empezó a dejar entrever que prioriza la seguridad por encima de la competencia, lo que abre un escenario completamente nuevo.
El cupo no es de Irán: es de Asia
El punto clave para entender toda la discusión es que el lugar en el Mundial no pertenece al país, sino a la confederación. Irán obtuvo ese cupo dentro de la Confederación Asiática, por lo que, en caso de no participar, ese espacio debería mantenerse dentro de Asia.
Ahí aparecen los primeros candidatos lógicos:
- Emiratos Árabes Unidos, como uno de los mejores posicionados sin clasificar
- Irak, que también aparece en la discusión aunque ya logró su boleto
Este criterio respeta el reglamento FIFA y es, hoy, la vía más coherente desde lo deportivo.
Cómo aparece Bolivia en la ecuación
El nombre de Bolivia surge por una situación indirecta. Irak logró clasificarse tras imponerse en el repechaje, dejando afuera justamente a la selección sudamericana.
A partir de ahí nace la especulación:
- Si Irak ya está dentro
- Y el cupo asiático se reorganiza
- Bolivia podría ser considerada como “arrastre” del repechaje
Además, hay un detalle que alimenta la teoría:
el grupo en cuestión (con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda) no tendría conflicto de confederaciones si ingresa un sudamericano, lo que mantiene el equilibrio geográfico.
De todos modos, esto no está contemplado formalmente en el reglamento, por lo que hoy se mantiene como una hipótesis más que como una posibilidad concreta.
Italia, el ranking y una postura firme
El otro nombre fuerte es el de Italia, que aparece por una vía distinta: el ranking FIFA. La lógica indica que, si se buscara un reemplazo “por jerarquía”, la mejor selección no clasificada podría ocupar ese lugar, y ahí Italia (actualmente entre las mejores del ranking) tiene ventaja.
Sin embargo, desde la propia federación italiana fueron claros:
no aceptan ir al Mundial “por escritorio”. Consideran que la clasificación debe lograrse en el campo de juego, algo que no consiguieron tras quedar eliminados en las instancias decisivas de Europa.
Un escenario abierto y sin definición
A día de hoy, no hay una resolución oficial. Lo único concreto es que:
- Irán está clasificado, pero con dudas sobre su participación
- La FIFA no definió un reemplazo
- El reglamento favorece a selecciones asiáticas
- Las opciones como Bolivia o Italia surgen desde interpretaciones y escenarios hipotéticos
En este contexto, el caso Irán se transforma en una de las grandes incógnitas rumbo al Mundial 2026, con múltiples selecciones atentas a una decisión que podría cambiar el mapa del torneo de forma inesperada.
