River ya empieza a reacomodar piezas tras el golpe del Superclásico y, en medio del análisis del plantel, apareció una decisión que modifica por completo los planes del club. Cuando todo indicaba que habría una salida en junio, Eduardo Coudet intervino y dio un giro inesperado.
La dirigencia, con Stefano Di Carlo al frente, tenía avanzadas negociaciones, pero la situación cambió en cuestión de horas.
La salida que River tenía avanzada
Dentro de la planificación del próximo mercado, en Núñez evaluaban liberar espacio en la delantera. Uno de los apuntados era Agustín Ruberto, juvenil que había perdido terreno en la consideración del cuerpo técnico.
El plan era claro: buscarle minutos en otro club. De hecho, existían charlas con Vélez para concretar su cesión y darle continuidad.
La decisión tenía lógica deportiva, sobre todo por la aparición de otros jóvenes que empezaban a ganar protagonismo.
El motivo que hizo cambiar a Coudet
Sin embargo, todo dio un vuelco tras un problema inesperado en el ataque. La lesión de Sebastián Driussi, con un desgarro que lo deja fuera de lo que resta del semestre, obligó a replantear el escenario.
Ante este panorama, el entrenador frenó la operación y decidió que el delantero “se quede” como alternativa dentro del plantel.
La necesidad de variantes ofensivas fue determinante para dar marcha atrás con una salida que parecía cerrada.
Cómo queda el ataque de River
Con Driussi fuera de acción, las principales opciones pasan por Maximiliano Salas y Joaquín Freitas, quienes hoy corren con ventaja en la consideración del DT.
Aun así, Ruberto vuelve a meterse en la pelea y podría sumar minutos en medio de la seguidilla de partidos que tendrá el equipo.
River sigue moviéndose de cara al próximo mercado, pero esta vez no se trata de una incorporación: es una permanencia que puede terminar siendo clave en un momento delicado.
