River se juega mucho más que tres puntos en su próximo compromiso internacional, pero la verdadera noticia pasa por una decisión fuerte que sacude la interna del plantel.
Con la mirada puesta en lo inmediato y también en lo que viene, Eduardo Coudet empieza a marcar territorio con determinaciones que no pasan desapercibidas.
Coudet rompe esquemas y apuesta fuerte
El entrenador dejó claro desde su llegada que no hay nombres intocables y que el rendimiento manda por encima de cualquier apellido.
En ese contexto, para el duelo ante Carabobo por la Copa Sudamericana, planea una rotación profunda pensando también en el cruce frente a Boca.
Esta estrategia abre la puerta para que varios futbolistas que venían con poco protagonismo tengan una oportunidad clave en un momento decisivo del semestre.
De casi irse a titular inesperado
La gran sorpresa tiene nombre propio: Kevin Castaño será titular, en lo que representa un giro total en su situación dentro del equipo.
El mediocampista colombiano apenas acumulaba 22 minutos en seis partidos desde la llegada del nuevo DT, con ingresos muy breves que lo mantenían lejos de la consideración principal.
Sin embargo, el cuerpo técnico decidió darle una chance desde el arranque, en lo que puede ser un punto de inflexión total en su ciclo en River.
Un refuerzo que costó millones y necesita responder
No se trata de un jugador más. River desembolsó más de 12 millones de dólares para quedarse con su pase, posicionándolo como una de las apuestas más fuertes de los últimos mercados.
Esa inversión elevó las expectativas desde el primer día, aunque hasta ahora no logró consolidarse dentro del equipo.
La decisión de Coudet funciona como un mensaje claro: llegó el momento de responder en la cancha y justificar la inversión.
Ahora, con una oportunidad concreta y en un partido importante, Castaño se juega mucho más que la titularidad: se juega su lugar en el proyecto.
