El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la extensión del alto el fuego con Irán, aunque aclaró que el bloqueo naval sobre los puertos de Irán se mantendrá hasta alcanzar un acuerdo definitivo. Esta decisión del líder republicano se da a raíz del pedido de Pakistán de darle más tiempo al régimen de Teherán para definir su postura.
«He ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas», aclaró el mandatario, dejando en claro que la tregua no implica un aflojamiento de la presión militar y económica sobre Teherán.
Donald Trump explicó que la extensión del cese del fuego responde a un pedido del gobierno de Pakistán, que actúa como mediador en el conflicto. «Dado que el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es inesperado, extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado», escribió el líder republicano en Truth Social.

La postura de Irán
Desde Irán dieron detalles precisos sobre su posición conciliadora con Estados Unidos y por qué se demoró la reunión en Pakistán para terminar con la guerra. «El motivo no es la indecisión; la razón de esta situación es que nos enfrentamos a mensajes contradictorios, comportamientos contradictorios y acciones inaceptables por parte de Estados Unidos», declaró el portavoz Esmail Baqai.
Antes de esto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, afirmó que su país sabe como «resistir a las intimidaciones» de Estados Unidos, las cuales cuentan con el apoyo de un sector político mundial que presiona todavía más al régimen de Teherán.
Máxima tensión en Medio Oriente
Paralelamente, el conflicto en el sur del Líbano mantiene un clima de alta volatilidad. Israel y Líbano tienen prevista una nueva ronda de diálogos este jueves, pero las amenazas de resistencia por parte de líderes libaneses y los recientes ataques israelíes en la zona fronteriza han mermado el optimismo sobre un acuerdo de paz duradero.
Mientras tanto, la situación interna en Irán se agrava por el impacto económico del conflicto y la incautación de buques comerciales, como el Touska, por parte de fuerzas estadounidenses, lo que ha llevado a Teherán a declarar que sus fuerzas militares están en «plena disposición» ante un posible reinicio de las hostilidades
