El partido entre Racing y River dejó una de las situaciones más calientes del fin de semana, con Marcos Rojo como protagonista absoluto. Lo que parecía una mala noche terminó convirtiéndose en un verdadero problema para la Academia.
Un error clave, una expulsión y una reacción fuera de control podrían marcar su futuro inmediato.
La sanción que puede sacarlo del campeonato
Tras ver la tarjeta roja, el defensor perdió el control y lanzó insultos contra el árbitro, lo que agrava considerablemente su situación disciplinaria.
Según trascendió, podría recibir hasta cuatro fechas de suspensión, un castigo que prácticamente lo dejaría afuera de lo que resta de la fase regular.
Por eso, dentro del club ya lo analizan con preocupación: “es probable que no vuelva a jugar en el torneo”, deslizaron desde el entorno cercano.
Un cierre que genera incertidumbre
El contexto no ayuda. A Racing todavía le quedan pocos partidos y ni siquiera tiene asegurada su clasificación a los playoffs.
En ese escenario, la sanción podría coincidir con el final del campeonato… y también con el contrato de Rojo, que vence el 30 de junio.
Si no hay una reducción de la pena o una clasificación que estire el calendario, el defensor podría haber disputado su último partido con la camiseta del club.
La bronca interna en Racing
El entrenador Gustavo Costas no ocultó su malestar por lo ocurrido, sobre todo por el impacto que tuvo la expulsión en el desarrollo del partido.
El DT fue claro al analizar la situación: “No podemos dejar al equipo con diez cuando vamos perdiendo. Hay que ser más inteligentes”, marcando el error que condicionó al equipo.
Además, remarcó que el rendimiento no fue malo, pero que la falta de eficacia volvió a ser determinante: “Generamos muchas situaciones, pero no la metemos. Jugamos bien y perdemos, eso duele”.
La situación es delicada y el panorama no es alentador. En Racing ya lo saben: lo de Rojo puede haber sido mucho más que una simple expulsión.
