El round entre Ximena Capristo y Paula Chaves subió varios escalones este lunes. Todo arrancó la semana pasada cuando Capristo contó en SQP que su vínculo con Chaves se había roto por un chiste que consideró desubicado sobre su hijo Félix. Paula salió a dar su versión el 20 de abril y la desmintió con una frase que encendió la mecha: «No me interesa ese tema. Cada cuatro meses pasa algo. Mi vínculo siempre fue con Gustavo. Pedro sigue hablando. No me interesa».
El tenso ida y vuelta entre Ximena Capristo y Paula Chaves
Capristo escuchó esas palabras al aire y respondió de inmediato con un dato concreto: «El viernes ella dijo que habla con Gustavo. Entonces yo lo llamé a Gus y me dijo que hace años que no habla con Paula». Un movimiento que transformó la discusión en algo mucho más difícil de esquivar para Chaves, porque ya no era una versión contra otra sino una versión contra una llamada telefónica.
La cosa no quedó ahí. Yanina Latorre leyó en vivo un mensaje que Paula le había enviado en ese momento: «Por Dios, es gravísimo lo que dijo. Jamás opinaría de un menor, por mis hijos. Yo hablo con Gustavo, Pedro también». La reacción de Capristo fue instantánea: «¡Es mentira! A Yanina le dijo que era amiga de Gustavo y está mintiendo otra vez». Y aclaró un punto que consideró importante: «Yo nunca dije que fui amiga de Paula».
El descargo final fue el más contundente. Visiblemente molesta, Capristo cerró con una frase que resumió todo su enojo: «Me enoja porque me quieren hacer quedar como una mentirosa. No soy falsa, soy una mina real». Y agregó un dato que amplía el conflicto más allá del chiste que originó la pelea: «No hizo solo un comentario sobre mi hijo, también habló de otros hijos». Una acusación que Chaves no había rebatido hasta el cierre de la emisión.
El remate llegó con una ironía que apuntó directo a la lógica mediática del cruce: «No quiero hablar más de esta mujer, que dice que hablo de ella cada cuatro meses para salir en un portal». Una frase que, paradójicamente, garantiza que el tema va a seguir dando vueltas, porque cuando alguien dice que no quiere hablar más de algo en televisión, en general es todo lo contrario.