Es realmente asombroso como de callado Juan Román Riquelme fue a buscar en el mercado de pases a un delantero que estaba falto de confianza consigo mismo y enemistado con el gol. Sin embargo, confió en su sacrificio y cualidades futbolísticas para que se adapte a ser el 9 de Boca y haga muchos goles con el fin de ilusionar al hincha xeneize y convencer a un entrenador para que lo lleve al Mundial.
En el primer partido que jugó, por Copa Argentina entró y marcó un doblete ante Gimnasia de Chivilcoy. El día que Boca despertó colectivamente y empezó a enderezar el barco azul y oro el entrenador Claudio Úbeda.
Luego, aportó una asistencia ante Gimnasia de Mendoza como local y el equipo no pudo ganar. Pese a los silbidos de La Bombonera Claudio Úbeda y él en lo personal siguieron trabajando para mejorar día a día. No hizo goles ante Lanús, San Lorenzo y Unión. Aunque, se guardó todos los goles para el tramo más interesante del juego colectivo de Boca.
Boca mejora partido tras partido y con sus goles alimenta la ilusión al Mundial
De inmediato, Boca volvió a jugar en La Bombonera ante Instituto Atlético Central Córdoba en un partido bisagra para el DT Claudio Úbeda ya que “Registraba cuatro empates consecutivos en La Bombonera y no encontraba los caminos para ganar”.
Abrió el marcador Tomás Aranda en su primer gol en primera división y el segundo fue para Adam Bareiro que cada día se ilusiona más con poder estar en la Copa del Mundo con la camiseta de su selección Paraguay.
Luego, aportó el gol del triunfo ante Talleres en Córdoba y amplió la diferencia ante Universidad Católica por el debut de la Copa Libertadores. Por consiguiente, podemos decir que “En ocho partidos jugados como titular Adam Bareiro marcó cinco goles y brindó una asistencia que lo lleva a apodarse el “Príncipe del Gol” por los hinchas de Boca que se ilusionan con sus goles para ganar un título a nivel local e internacional”.
