En la televisión argentina hay escenas que trascienden el tiempo y se convierten en parte de la memoria colectiva. Una de ellas es la recordada pelea en vivo entre Mauro Viale y Alberto Samid, un episodio que marcó un antes y un después en los debates televisivos. A más de dos décadas de aquel escándalo, Jonatan Viale volvió sobre ese momento y aportó detalles inéditos que reavivaron la historia.
El recuerdo de Jonatan Viale sobre Alberto Samid
La anécdota surgió durante su visita a Otro día perdido, el programa de Mario Pergolini, donde compartió mesa con Agustín Aristarán. En un clima distendido, el periodista no esquivó el tema y recordó cómo vivió ese episodio desde su casa. “El día de las piñas yo lo vi por televisión. Imaginate”, contó, al describir la desesperación que sintió al ver a su padre en medio de la violencia.
Lejos de la solemnidad, Jonatan repasó la versatilidad de Mauro Viale, destacando su capacidad para pasar de un informe serio a un segmento cargado de tensión y espectáculo. Sin embargo, el momento más impactante llegó cuando relató su reacción frente a la pantalla: “Yo le decía ‘levantate, levantate’, porque se tropieza y viene uno y le pega”, recordó, aportando una mirada íntima de lo que sucedía fuera de cámara.
Además, el periodista se refirió a uno de los mitos más instalados sobre ese día. Según explicó, el hombre que intervino en la pelea no era un trabajador del canal, como se dijo durante años, sino alguien cercano a Samid. “Decían que era un portero que le tenía bronca. Mentira, era un amigo de Samid. Hay mucho mito”, aseguró, desmontando una de las versiones más difundidas.
El relato también abrió la puerta a una reflexión más profunda sobre la identidad familiar. Jonatan reveló que el verdadero apellido es Goldfarb y recordó las discusiones con su padre por no haber respondido a las provocaciones en ese sentido. En ese contexto, el episodio tomó un tono más serio al abordar el insulto antisemita que Samid lanzó en pleno vivo, un hecho que el periodista calificó como imperdonable.
A pesar del paso del tiempo, la pelea sigue generando debate y análisis sobre los límites en la televisión. Lo que comenzó como un cruce verbal terminó convirtiéndose en un símbolo de una época donde el espectáculo y el periodismo convivían sin demasiados filtros. Con su testimonio, Jonatan Viale no solo reconstruyó uno de los momentos más impactantes de la pantalla chica, sino que también aportó una mirada personal sobre el legado de su padre.
