El empate 1-1 entre Boca e Independiente dejó un sabor amargo en el plantel, más allá de haber sumado en un partido siempre especial. En ese contexto, Nicolás Figal no ocultó su bronca por el resultado y dejó en claro el sentimiento que quedó puertas adentro.
En un encuentro donde el equipo de Claudio Úbeda tuvo momentos favorables, no logró sostener la ventaja ni imponerse definitivamente, algo que terminó generando frustración en varios jugadores una vez finalizado el partido.
El defensor, que fue titular, expresó con claridad lo que significó el empate: “Los clásicos nos gusta ganarlos. Mala suerte y a seguir”, marcando el fastidio por no haber podido quedarse con los tres puntos en un duelo de esta magnitud.
Además, reforzó esa idea con otra frase que resume la exigencia interna del grupo: “Con esta camiseta nos gusta ganar los clásicos”, y agregó: “Sabemos con la camiseta que jugamos, que tenemos esa presión linda y está bueno. Cada jugador del plantel sabe que nos gusta ganar. Ahora se vienen más partidos importantes donde tenemos que tener la cabeza fría y el corazón caliente”.
Figal y el orgullo de llevar la cinta en Boca
Más allá del análisis del partido, Figal también se refirió a lo que representa su rol dentro del equipo, en un momento donde le toca asumir responsabilidades importantes.
“Para mí es un orgullo enorme. Nunca voy a dejar de decirlo”, expresó el defensor, destacando lo que significa ser capitán de Boca en una etapa exigente del calendario.
Esa responsabilidad aparece como un motor para el grupo, que busca sostener la competitividad en todos los frentes y responder en cada compromiso.
En ese sentido, el mensaje también apunta a lo que viene, con varios partidos importantes en el horizonte donde Boca necesitará mostrar carácter.
Así, más allá de la bronca por el empate, el plantel ya da vuelta la página con un objetivo claro: seguir creciendo y llegar fuerte a lo que se viene.
