El mercado de pases tiene a Valentín Barco como protagonista absoluto. El “Colo”, surgido de las inferiores de Boca, todavía no llegó al Chelsea, pero su transferencia se concretará en junio y ya genera repercusiones económicas importantes para el club de la Ribera.
El lateral, que brilló en Racing de Estrasburgo y despertó el interés de varios equipos europeos, será adquirido por el conjunto inglés en una operación millonaria. Aunque el pase se oficializará recién en el próximo mercado, Boca ya sabe que recibirá un beneficio extra gracias al mecanismo de solidaridad de la FIFA.
Ese sistema establece que el 5% de cada transferencia internacional se reparte entre los clubes formadores del jugador. En el caso de Barco, Boca lo tuvo desde los 12 años y por eso le corresponde aproximadamente el 3% del valor total de la operación.
Si el monto de la transferencia ronda los 30 millones de dólares, Boca recibiría cerca de 900.000 dólares. En caso de que la cifra se acerque a los 40 millones, el ingreso podría superar los 1,2 millones de dólares. Una fortuna inesperada que llega en un momento clave para el club.
La dirigencia analiza cómo utilizar esos fondos: parte podría destinarse a infraestructura, otra a potenciar las divisiones juveniles y también al mercado de pases, donde Boca busca sumar jerarquía para la Copa Libertadores.
Más allá del aspecto económico, la transferencia de Barco representa prestigio internacional para Boca, que vuelve a mostrar su capacidad de formar talentos que luego triunfan en Europa. El Colo, además, mantiene vivo el vínculo con el club: recientemente prometió regresar en plenitud física para darle títulos a los hinchas, siguiendo el ejemplo de Leandro Paredes.
El pase de Barco al Chelsea se oficializará en junio, pero Boca ya celebra la fortuna que recibirá gracias a su joya surgida en la Bombonera. Un premio al trabajo de las inferiores y una muestra de cómo el club puede capitalizar el éxito de sus jugadores incluso después de su partida.
