El martes, Boca Juniors recibirá a Barcelona de Ecuador por la segunda fecha de la Copa Libertadores 2026. El equipo de Claudio Úbeda buscará un triunfo que lo acomode en el grupo, mientras que el conjunto ecuatoriano intentará recuperarse tras su caída en el debut frente a Cruzeiro.
La expectativa es enorme porque Boca llega con su once de gala, pero lo que se confirmó en las horas previas es que desde Barcelona ya comenzaron a calentar el ambiente con declaraciones que generaron repercusión.
El mediocampista Jhonny Quiñónez, autor de un gol agónico ante Leones del Norte, lanzó una advertencia: “Vamos con la ilusión de poder sacar los tres puntos. Sabemos que es una cancha difícil, ellos se hacen fuertes en su estadio, pero nosotros ya estamos acostumbrados a este tipo de partidos”. Sus palabras reflejan la confianza del plantel ecuatoriano en dar el golpe en Buenos Aires.
Sin embargo, la frase que más ruido hizo fue la del delantero uruguayo Sergio Núñez, quien soltó una chicana inesperada: “Sabemos que es un partido difícil. Es Boca, tampoco es el Milan”. Con esa comparación, buscó desmerecer al rival y dejó claro que Barcelona confía en repetir actuaciones como las que tuvo en Argentina frente a Argentinos Juniors y en Brasil contra Botafogo.
El plantel ecuatoriano también destacó la unidad del grupo y el respaldo de su hinchada, que acompaña en cada partido internacional. “Todos somos figuras porque sin los compañeros no podría ayudar al equipo. Nos estamos respaldando entre todos y esperemos hacer un gran encuentro”, agregó Quiñónez.
En Boca, la respuesta será dentro de la cancha. Úbeda prepara a sus titulares para un partido que puede marcar el rumbo en la fase de grupos y que se jugará en un clima especial tras las declaraciones del rival.
La Bombonera será escenario de un duelo cargado de tensión, donde Boca buscará quedarse con los tres puntos y Barcelona intentará demostrar que sus palabras no fueron solo provocación, sino confianza para dar el golpe en La Bombonera.
