El proyecto de reforma electoral que el Gobierno envió al Senado incluyó una restricción que venía evaluando en las últimas semanas: la prohibición de que los partidos contraten servicios de personas extranjeras durante las campañas electorales. La medida quedó establecida en el artículo 15 que se incorpora a la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, que estipula que «las agrupaciones políticas no podrán contratar los servicios de personas extranjeras», sin distinguir categorías ni funciones específicas.
En la práctica, el alcance de la prohibición impacta sobre consultores, estrategas y asesores de campaña, además de cualquier otra prestación profesional vinculada al proceso electoral. La medida se suma a restricciones que ya existían sobre el financiamiento externo, que prohíben a los partidos recibir aportes de gobiernos o entidades públicas extranjeras, de personas humanas o jurídicas del exterior y de sociedades controladas por extranjeros.
Otros cambios de la reforma electoral
La prohibición sobre asesores extranjeros se inscribe dentro de una reforma más amplia que combina varios ejes simultáneos. El proyecto también elimina las PASO, endurece las condiciones para crear y conservar partidos, introduce avales digitales para oficializar candidaturas y suma cambios sobre la Boleta Única de Papel, Ficha Limpia y el sistema de representación para el Parlasur. Desde el oficialismo sostienen que la intención es rediseñar de forma integral las reglas electorales y partidarias del sistema político argentino.
En materia de campaña digital, el texto refuerza las exigencias de transparencia y control. La Cámara Nacional Electoral llevará un registro de cuentas oficiales en redes sociales, sitios web y demás canales digitales de candidatos, agrupaciones y máximas autoridades partidarias. Además, las agrupaciones deberán acompañar en sus rendiciones el material audiovisual difundido en internet, plataformas de mensajería y redes, ampliando significativamente el alcance de las obligaciones de rendición de cuentas en el ámbito digital.
Sin los votos asegurados
El envío de la reforma electoral al Senado abre ahora una negociación política que promete ser compleja. El oficialismo no tiene asegurados los votos para aprobar una reforma, y varios bloques clave como la UCR, el PRO y el interbloque justicialista ya expresaron reparos sobre distintos aspectos de la iniciativa, en particular sobre la eliminación de las primarias. Las leyes electorales requieren mayorías agravadas de 37 votos en el Senado y 129 en Diputados, umbrales que La Libertad Avanza no puede alcanzar por sus propios medios.
Aun así, el Ejecutivo busca instalar la discusión con un paquete que abarca desde la eliminación definitiva de las primarias hasta nuevos límites sobre candidaturas, financiamiento y campaña. La estrategia oficial apunta a negociar punto por punto con gobernadores y bloques aliados para rescatar al menos una parte de la reforma, aunque la versión completa tal como fue enviada al Senado difícilmente prospere sin modificaciones sustanciales.

