El nombre de Lucas Beltrán volvió a encender la ilusión en River justo cuando el mercado de pases empieza a tomar temperatura. Con el equipo enfocado en la competencia, la dirigencia ya se mueve en silencio y uno de los grandes apuntados dejó una señal que no pasó desapercibida.
El delantero surgido en el club aparece como una de las prioridades para Eduardo Coudet, que busca jerarquía en ataque y conoce bien lo que puede aportar.
La respuesta de Beltrán que sacude a River
Desde Europa llegó la confirmación que todos esperaban. Luego de un contacto desde Núñez, el atacante no cerró la puerta y dejó abierta una posibilidad concreta.
El periodista Juan Patricio Balbi reveló la postura del jugador: “Desde River llamaron a Lucas Beltrán apuntando en junio. ¿La respuesta? ‘lo voy a pensar’”, una frase que rápidamente generó repercusión entre los hinchas.
La respuesta no es casual. En River saben que el delantero mantiene un vínculo emocional fuerte con el club, lo que podría inclinar la balanza en caso de avanzar formalmente.
Una operación compleja pero posible
Más allá del deseo, la negociación no será sencilla. Actualmente, Beltrán se encuentra en Valencia, cedido desde Fiorentina hasta junio de 2026, lo que implica que cualquier operación requerirá múltiples acuerdos.
Además, su valor de mercado ronda entre 7.5 y 8 millones de euros, una cifra que obliga a River a analizar con precisión cada paso si quiere concretar el regreso.
A pesar de estas dificultades, en Núñez creen que el contexto puede jugar a favor, sobre todo si el jugador prioriza lo deportivo y lo emocional.
El vínculo que alimenta la ilusión
Las declaraciones del propio Beltrán en el pasado refuerzan el optimismo. El delantero nunca ocultó lo que significa River en su carrera y en su vida.
Hace un tiempo, fue contundente: “River es un lugar donde fui feliz, donde me formaron… Si me llaman lo pensaré, es difícil decirle que no. Tengo dos sueños: ganar la Copa con River y ser capitán”.
Con ese escenario, la historia todavía está abierta. Y en River, cada palabra del delantero alimenta una ilusión que crece con el paso de los días.
