El humor social en la Argentina continúa en caída y las expectativas económicas muestran un deterioro sostenido que empieza a encender señales de alerta. Un informe reciente advirtió que, por tercer mes consecutivo, cayó la evaluación positiva de la situación del país, mientras el desempleo se consolidó como la principal preocupación de la ciudadanía.
El relevamiento, elaborado por la consultora QSocial Big Data a través de su sistema QMonitor, expone un escenario cada vez más complejo para el gobierno de Javier Milei. El estudio de abril de 2026 refleja una caída sostenida en la confianza, menor tolerancia al ajuste económico y un aumento del malestar incluso entre votantes que acompañaron al oficialismo.
Récord negativo y cambio en las preocupaciones sociales
El informe señala que la evaluación positiva de la situación del país alcanzó su nivel más bajo desde el inicio de la serie. Este dato se inscribe en un contexto de malestar creciente que atraviesa distintas dimensiones del ánimo social, con percepciones negativas que se expanden tanto en lo económico como en lo político.
En paralelo, el desempleo desplazó a la inflación como principal problema. Este cambio en el ranking de preocupaciones refleja el impacto directo de la crisis en la vida cotidiana, con familias que sienten cada vez más la inestabilidad laboral y la pérdida de ingresos como factores centrales.

Caída del apoyo y señales de desgaste en el Gobierno
El apoyo al Gobierno volvió a retroceder y se ubica entre los niveles más bajos registrados por la serie. La caída se explica, en gran parte, por la pérdida de respaldo de votantes independientes y sectores que hasta hace poco funcionaban como un sostén clave para la gestión.
A esto se suma un aumento en la percepción de corrupción, que alcanzó su punto más alto en las mediciones. Este indicador impacta de lleno en la confianza institucional y en la legitimidad del oficialismo, en un contexto donde también se debilita el vínculo afectivo con el Presidente.
En el plano económico y social, el deterioro es cada vez más visible. Crece el escepticismo a futuro, aumenta el endeudamiento de los hogares y se multiplica el recurso a créditos o ayuda familiar para cubrir gastos básicos. Siete de cada diez argentinos recurren a algún mecanismo de financiamiento, mientras que más del 60% reporta despidos en su entorno cercano, evidenciando la magnitud del impacto de la crisis.

