Boca comenzó con el pie derecho su camino en la Copa Libertadores 2026 y ese triunfo no solo impacta en el presente, sino también en una tabla que mira a futuro: la clasificación al Mundial de Clubes 2029.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda sabe que cada punto en el torneo continental suma en ese objetivo, que otorga seis plazas para los equipos sudamericanos.
Gracias a la victoria frente a Universidad Católica, Boca sumó 3 puntos y ahora acumula 6 unidades en el ranking. Esto se debe a que el equipo ya había comenzado con 3 puntos simplemente por participar de la fase de grupos de la Copa Libertadores. A partir de ahora, cada triunfo o empate le permitirá seguir escalando posiciones en la tabla acumulada.
En ese sentido, el Xeneize tiene una oportunidad importante, ya que muchos de sus competidores directos no están participando de la actual edición. Equipos como River o Racing, por ejemplo, no suman unidades en este momento, lo que le abre la puerta a Boca para superarlos si logra avanzar de ronda.
El objetivo: sumar o ir directo por el título
Más allá del ranking, el camino más directo para clasificarse al Mundial de Clubes 2029 es claro: ganar la edición actual de la Copa Libertadores.
Conquistar el torneo continental no solo significaría alcanzar la tan ansiada séptima, sino que además le aseguraría automáticamente un lugar en la competencia internacional, sin depender de la tabla acumulada.
Por eso, el rendimiento en esta edición cobra una doble importancia. Cada partido suma en la pelea por el ranking, pero también acerca al equipo al objetivo máximo.
En ese contexto, Boca sabe que no tiene margen para relajarse. La posibilidad de seguir avanzando en la Libertadores no solo alimenta la ilusión deportiva, sino que también impacta directamente en su proyección internacional.
Así, tras el debut con triunfo, el equipo de Claudio Úbeda dio un primer paso importante en esta carrera a largo plazo, donde cada punto puede marcar la diferencia de cara al Mundial de Clubes 2029.
