El escenario político nacional se vio sacudido por un encuentro que pocos esperaban. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y el conferencista y pastor evangélico radicado en Estados Unidos, Dante Gebel, mantuvieron una reunión «mano a mano» en un hotel de la Capital Federal.
Aunque desde el entorno del gobernador intentaron minimizar el episodio diciendo que se «cruzaron» por casualidad, la agenda de Gebel en el país sugiere lo contrario. El pastor, que analiza seriamente ser candidato presidencial en 2027, mantiene una cargada agenda de reuniones políticas que incluyó un paso por la CGT.
Dante Gebel empieza a mostrarse públicamente
Dante Gebel es un enigmático y millonario pastor que, desde su base en Los Ángeles, ha comenzado a sonar con fuerza como un posible sucesor del fenómeno «outsider» que llevó a Javier Milei al poder. Aunque aún no confirmó su candidatura, dirigentes de su confianza lo alientan a dar el salto a la arena política nacional.
Incluso personas del ámbito deportivo, como el exfutbolista Walter Erviti, lo acompañan en este posible desembarco. Gebel ya empezó a mostrar un perfil crítico y mediático; recientemente opinó sobre escándalos del Gobierno nacional, sugiriendo que los funcionarios bajo sospecha deberían «dar un paso al costado» para no dañar la imagen del líder.
La estrategia de Llaryora y el voto evangélico
Para Martín Llaryora, el encuentro no es solo una cuestión de cortesía. El gobernador mantiene en Córdoba una alianza estratégica con sectores evangélicos y busca cubrirse ante la posibilidad de que Gebel arme una estructura propia en la provincia antes de las elecciones locales.
El cordobés atraviesa un momento clave, con la mirada puesta en su reelección y en el armado del PJ como alternativa al gobierno de Milei. Llaryora sabe que, si logra mantener una imagen positiva superior al 55%, su futuro político estará asegurado, pero no descuida los contactos nacionales de alto impacto.
Más allá de la charla con el pastor, Llaryora aprovechó su estadía en Buenos Aires para avanzar en reuniones de gestión con el Ministerio del Interior y el Palacio de Hacienda. Entre sus preocupaciones figuran el pago de deudas de la Anses para la Caja de Jubilaciones y el control de rutas nacionales que atraviesan Córdoba.
Gebel analizó la crisis del Gobierno
En una reciente entrevista con Luis Novaresio, el referente analizó el presente del Gobierno nacional y los escándalos que lo rodean. Con un enfoque crítico, Gebel se centró en la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien actualmente enfrenta investigaciones judiciales.

Para el pastor evangélico, el problema central no es solo la sospecha de irregularidades, sino cómo reacciona el máximo líder ante ellas. “La gente no tiene problemas con el corrupto porque sabe que existe. Tiene problemas con qué hace el líder de ese corrupto”, expresó Gebel. “Si me tocara a mí le diría Adorni hacete un paso al costado”, sentenció.
La transparencia y el costo empresarial
Finalmente, Gebel analizó las consecuencias de mantener a funcionarios cuestionados dentro de una estructura de poder. Aseguró que en el mundo empresarial, así como en la politica, los escándalos también tienen un precio si no actúa a tiempo.
“Si sale limpio celebramos todos y, si no, qué bueno que lo separamos porque si no tiene un costo, empresarial también”, concluyó el conferencista. Con estas declaraciones, Gebel marcó una postura fuerte sobre la ética pública, poniendo el foco en la responsabilidad del líder para separar a quienes son señalados por la Justicia para preservar la integridad de toda la gestión.
