Gran Hermano no perdonó. Después de que varios participantes de Generación Dorada ignoraran el protocolo y se quedaran en el jardín más tiempo del permitido para escuchar un grito que llegó desde afuera, la voz del «dueño de la casa» llegó con una contundencia que nadie esperaba: sanción colectiva, sin excepciones y sin ningún tipo de contemplación.
La sanción para los jugadores de Gran hermano
El episodio quedó registrado en la transmisión. Los jugadores no solo permanecieron en el jardín más allá de lo permitido, sino que además comenzaron a comentar entre ellos lo que habían escuchado, una doble infracción que el reglamento del reality prohíbe expresamente. La respuesta de Gran Hermano fue inmediata y el tono del comunicado no dejó lugar a dudas: «Nuevamente, algunos jugadores desobedecieron el protocolo. Todo aquel que se deje ganar por la curiosidad y permanezca en el jardín más de lo debido, comete un grave error». Y remató sin anestesia: «He decidido aplicar una sanción y les anticipo que será colectiva. No lo lamento en absoluto».
Los castigos golpearon donde más duele. Durante una semana completa, los participantes tienen prohibido usar el gimnasio y la piscina, dos de los espacios que más alivio generan en la convivencia cotidiana. A eso se suma una reducción a la mitad del presupuesto semanal para la compra de alimentos, lo que inevitablemente va a encender más de un conflicto a la hora de decidir qué se come y qué no. Y por si fuera poco, solo dispondrán de una hora diaria de agua caliente para ducharse, en el horario que decida la producción.
Gran Hermano también dejó una advertencia que generó tensión inmediata en la casa: «Si insisten en desafiarme, se expondrán a nuevos castigos. Mi abanico de sanciones es más amplio de lo que imaginan». Una frase que funcionó como amenaza concreta para los próximos días.
El efecto fue casi instantáneo. A los pocos minutos de conocerse la sanción, Brian Sarmiento y Pincoya protagonizaron una fuerte discusión, la primera víctima directa de un clima que ya estaba tenso y que los castigos terminaron de hacer explotar.
