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ESPECTÁCULO

«No lo voy a permitir»: Georgina Barbarossa frenó a Eliana Guercio en pleno aire

 

La conductora cortó el tema de manera tajante.

 
Georgina Barbarossa
La conductora enfrenta una interna en su programa.

La mesa de A la Barbarossa explotó con una polémica que nadie esperaba. Eliana Guercio lanzó una serie de comentarios sobre el cuerpo de Gisela «Yipio» Pintos, participante de Gran Hermano, que generaron incomodidad inmediata, un cruce encendido con Diego Brancatelli y una intervención tajante de Georgina Barbarossa para frenar todo en seco. El momento quedará en la memoria del programa por un buen tiempo.

El enojo de Georgina Barbarossa con Eliana Guercio

Todo arrancó cuando Guercio cuestionó el comportamiento de Yipio dentro de la casa y lo conectó directamente con su imagen corporal: «Si Carmiña pesara lo que pesa Yipio, no pasaba nada. Es la verdad. Se lo perdonan. El insulto, la ironía», disparó sin filtro, en referencia a la participante expulsada por sus dichos racistas. La frase cayó como una bomba en el estudio. Mariana Brey había abierto el juego señalando que Yipio también podría haber sido cancelada por varios de sus comentarios, pero fue Guercio quien llevó el debate a un terreno mucho más resbaladizo.

Lejos de retroceder, la panelista profundizó: «Si lo mismo que hace Yipio lo hiciese Sol, ya estaría colgada en la Plaza de Mayo» y remató con una frase que encendió aún más el debate: «Se le permiten más estos tipos de comentarios a una persona gordita que a una flaquita. Eso es así». Brancatelli reaccionó visiblemente incómodo: «Perdón, no, no, no. Es un montón», dijo, y luego fue más directo: «Qué tiene que ver si soy gordito o soy flaquito. Pasa por otro lado».

Fue entonces cuando Georgina Barbarossa tomó la palabra y cerró el tema sin lugar a interpretaciones: «Chicos, paren. No se habla de los cuerpos». Cuando Guercio intentó justificarse diciendo que hablaba de «la mirada de afuera» y no del cuerpo en sí, la conductora fue categórica: «No, mi amor, en serio. No lo voy a permitir en esta mesa. Es una locura. No, no se dice eso. Se cancela».

En paralelo, Gran Hermano suma otra polémica de juego. Sol Abraham usó el confesionario para pedirle directamente al público que la apoye en su rol de «villana» y que los participantes se crean su personaje hasta el final.