A una semana del Superclásico ante River, en Boca hay un dato que empieza a generar preocupación y que no pasa desapercibido en la previa de uno de los partidos más importantes del semestre. Más allá del presente inmediato del equipo de Claudio Úbeda, hay una estadística que enciende las alarmas.
El empate 1-1 ante Independiente volvió a poner el foco en un aspecto que se viene repitiendo en los últimos años y que tiene que ver con el rendimiento en los clásicos. En un contexto donde estos partidos suelen marcar el pulso, los números no acompañan.
Según los datos que se desprenden tras este último encuentro, Boca disputó 49 clásicos desde que Juan Román Riquelme forma parte de la dirigencia, con un saldo que genera preocupación: apenas 11 victorias, además de 21 empates y 17 derrotas.
Esta estadística refleja una dificultad sostenida para imponerse en este tipo de partidos, algo que no pasa inadvertido de cara al cruce ante River, donde la exigencia será máxima.
Un contexto exigente en la previa del Superclásico
El momento en el que llega este dato tampoco es menor, ya que Boca atraviesa una seguidilla de encuentros importantes tanto a nivel local como internacional.
En los últimos días, el equipo inició su camino en la Copa Libertadores con una victoria ante Universidad Católica, luego empató frente a Independiente y ahora deberá enfrentarse a Barcelona de Guayaquil antes del clásico.
Ese calendario cargado obliga al cuerpo técnico a administrar energías, pero también a sostener el nivel competitivo en cada presentación, especialmente en partidos de alto voltaje.
En ese sentido, el Superclásico aparece como una prueba clave no solo desde lo futbolístico, sino también desde lo anímico, teniendo en cuenta estos antecedentes recientes.
Así, más allá de la actualidad en la tabla, hay un dato que inquieta en Boca y que se mete de lleno en la previa del duelo ante River: la dificultad para ganar clásicos, un aspecto que buscarán revertir en el partido más esperado.
