Gastón Dalmau fue el protagonista de una confesión que dejó a todos en silencio. Invitado al programa Otro día perdido, el actor abrió una puerta muy íntima de su vida y recordó la dura enfermedad que lo marcó desde muy chico.
Con total sinceridad, Gastón Dalmau relató cómo atravesó gran parte de su infancia y adolescencia conviviendo con un síndrome nefrótico renal severo, un cuadro complejo que condicionó su día a día. Lejos de minimizarlo, explicó con claridad el impacto que tenía esa enfermedad en su cuerpo y en su rutina. “Fue una enfermedad que me agarró a los tres años”, expresó.
“Es una enfermedad que puede derivar en un trasplante, en diálisis todo el tiempo, en no contarla o, sino, en la adolescencia, por temas hormonales, se acomoda”, agregó, generando conmoción en el estudio. Sus palabras no solo reflejaron la gravedad del diagnóstico, sino también la incertidumbre con la que vivió durante años.
Afortunadamente, la historia de Gastón Dalmau tuvo un giro positivo. El propio actor reveló que su caso evolucionó favorablemente con el paso del tiempo. “Y hasta el día de hoy estoy muy bien”, aseguró. Sin embargo, el camino no fue nada fácil. Dalmau recordó con crudeza las limitaciones que tuvo que enfrentar siendo apenas un nene.
Gastón Dalmau brindó más detalles del tratamiento
«Estuve tomando muchos corticoides. La cara se me ponía así de hinchada. No podía juntarme con muchos amigos por el tema de las bajas defensas», relató, dejando ver el costado más duro de su infancia. Incluso situaciones cotidianas como asistir a un cumpleaños se convertirían en un desafío. “No podía comer con sal, iba a los cumpleaños con mis galletitas sin sal”, agregó.
Gastón Dalmau también destacó el rol clave de su entorno. «Terapia. Mucha contención de mi familia, tengo dos hermanos mayores», expresó, subrayando que el acompañamiento emocional fue tan importante como el tratamiento médico para salir adelante.
