Red Bull vive una profunda crisis. Es apenas el inicio de la temporada y el equipo austriaco ya empieza a penar la obligada atención que tuvo con Max Verstappen en la recuperación y lucha por el título del 2025. La ausencia de trabajos en un proyecto a futuro en su momento les pasa factura en este presente tan complicado dentro de la Fórmula 1 renovada y tan cuestionada por el propio neerlandés.
En Milton Keys hicieron una apuesto profundo y muy importante. Decidieron ir con un motor propio uniendo fuerzas con la marca americana Ford y hoy por hoy los resultados son positivos. La unidad de potencia es una de las mejores y suele mostrar todo su poderío. Pero fallaron en un detalle. Importante, por cierto. Trabajar en el desarrollo de un chasis capaz de acompañar y estar a la altura de las exigencias e la categoría.
Hoy Red Bull esta dejando que se aleje al pelotón de punta. Ve cada vez más lejos a los McLaren, Ferrari y Mercedes Benz y parece acomodarse en su lucha con los HAAS y Alpine. No es lo que pretendía Max Verstappen que ya habla de su retiro producto de este bajo rendimiento y tampoco era lo que suponía podía tener entre sus manos el francés Isack Hadjar que recién llega a la escudería y ya parece plantar sus primeras quejas.
Hadjar no esconde su descontento
“Tenemos una buena unidad de potencia, el motor es bueno. El problema es que el chasis es terrible” se escucho decir a Hadjar. Una queja poco frecuente en un equipo que solía ser una picadora de carne para el segundo piloto, pero acá parece que el francés tomó la iniciativa y fue el primero en salir al ruedo y plantar su descontento. Hasta podríamos decir que sorprendió a muchos escuchar de un novato en Red Bull una expresión de esta talla.
Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, carga sobre sus hombros la difícil tarea de revertir este presente y de devolverle a Max Verstappen el incentivo de una nueva corona, algo impensado por estos días en el equipo. Pero el máximo responsable de la escudería sabe que puede y entiende que tiene con que volver a ser el equipo competitivo y capaz de darle al neerlandés las herramientas necesarias para anotarse como un serio candidato.
Red Bull intenta devolverle la felicidad a Verstappen
“Estoy seguro de que cuando le demos un coche rápido, Max estará mucho más contento. Cuando tenga un coche con el que pueda marcar la diferencia, también será un Max más feliz”. Red Bull tiene un momento importante ante el paréntesis que se generó en el campeonato por la ausencia de dos competencias, Arabia Saudita y Bahréin que fueron suspendidas en la temporada producto del conflicto armada en la región. Estos días sin competencias pueden darle un pequeño respiro y la chance de lograr mejorar su performance, pero en la F1 todo puede pasar, aunque no se hacen milagros.
