El juez laboral, Raúl Ojeda, rompió el silencio este jueves tras el fallo de la Cámara del Trabajo que permitió la aplicación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En una entrevista con Radio 10, el magistrado fue tajante al desmentir que su decisión original haya sido anulada por completo.
“No es así. Hay una cuestión técnica. La medida cautelar todavía está en vigencia”, aseguró Ojeda. Según explicó, la Cámara de Apelaciones aún no se pronunció sobre la validez de los fundamentos presentados para frenar la reforma. En este sentido, el juez aclaró que solo modificó el «efecto» del recurso presentado por el Estado.
Ojeda defendió su postura sobre la reforma laboral
El magistrado fundamentó su decisión original de frenar la ley basándose en la protección de los sectores más vulnerables. Para Ojeda, la reforma va «muy al hueso» de las relaciones laborales en el país y su aplicación inmediata podría causar un daño irreparable.
“Hay derechos humanos involucrados… el grave perjuicio que implicaría para la población económicamente activa que trabaja en relación de dependencia la aplicación inmediata de esta ley”, detalló sobre sus argumentos. El juez buscaba que todo quedara «en standby» hasta que existiera una sentencia definitiva para evitar conflictos mayores.
La advertencia por la «inseguridad jurídica»
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la crítica de Ojeda a la decisión de la Cámara de permitir que la ley rija mientras se discute el fondo del asunto. Para el juez, que una ley pueda ser declarada inconstitucional después de haber sido aplicada genera un caos legal.
“Esto da la medida cautelar; daba seguridad jurídica a los trabajadores, pero también a los empleadores”, sostuvo. Según su visión, los empresarios de buena fe podrían aplicar la nueva ley hoy y encontrarse mañana con una sentencia en contra.
«Se pusieron nerviosos»: Ojeda contra el Gobierno
Ojeda también se refirió a la velocidad y la agresividad con la que el Ejecutivo y diversos sectores buscaron revertir su fallo. Mencionó que se presentaron diversos recursos y hasta planteos de per saltum para evitar que la medida cautelar se mantuviera firme.
“Se pusieron nerviosos, quisieron apelarlo… tuvieron ansiedad”, lanzó el juez respecto a las presentaciones del Gobierno. Al ser consultado sobre los festejos oficiales, el magistrado sostuvo que «son libres de festejar”.
La letra chica: lo que viene en la Justicia
Hacia el final de la charla, Ojeda reveló que la batalla judicial apenas está comenzando y que su juzgado no es el único frente de conflicto para el Gobierno. Adelantó que existen entre 20 y 30 amparos más de distintos sindicatos contra la reforma laboral que todavía deben ser resueltos y que podrían derivar en nuevas cautelares.
Finalmente, el magistrado confirmó que la causa principal se encuentra trabada por una discusión de competencia entre la justicia del Trabajo y la Contencioso Administrativa, algo que deberá resolver la Corte Suprema. Mientras tanto, advirtió que el camino es largo: “Esto no ha terminado para nada aquí; falta mucho para discutir”.
