Mientras River afronta un tramo decisivo de la temporada con el foco en la Copa Sudamericana, puertas adentro se gestiona un movimiento clave que puede cambiar la estructura del club. La dirigencia trabaja en silencio y está muy cerca de cerrar una incorporación que no pasa por el campo de juego, pero sí impacta directamente en el futuro.
El nombre que toma fuerza es el de Pablo Longoria, dirigente español con experiencia en el fútbol europeo, especialmente en el Olympique de Marsella. Su posible llegada genera expectativas altas en Núñez, donde buscan reorganizar áreas clave tras cambios recientes en la conducción deportiva.
El elegido para un rol clave en River
La intención del club es sumar un nuevo Director Deportivo, una figura que funcione como nexo entre la dirigencia y el plantel, además de liderar la planificación de refuerzos. En ese contexto, Longoria aparece como el principal apuntado.
Según trascendió, las conversaciones están avanzadas y su desembarco podría concretarse en breve. Incluso, desde el entorno del fútbol lo describen con elogios contundentes: “Es un tipo serio, comprometido y un fenómeno”, remarcaron, destacando su perfil profesional.
Cómo impacta este cambio en la estructura
La llegada de un Director Deportivo responde a una necesidad que se profundizó tras la salida de Marcelo Gallardo, quien durante su ciclo asumía múltiples funciones más allá del rol de entrenador. Ahora, River busca dividir responsabilidades y profesionalizar aún más la toma de decisiones.
En caso de concretarse, Longoria trabajaría junto a Stefano Di Carlo y Enzo Francescoli, formando un nuevo esquema de gestión deportiva. La idea es fortalecer el armado del plantel y optimizar la detección de talentos en el mercado internacional.
Si no surgen imprevistos, el acuerdo podría cerrarse en las próximas semanas. Y así, mientras la pelota sigue rodando, River también juega su partido fuera de la cancha, con una apuesta fuerte que puede marcar un antes y un después en su estructura.
