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BOCA JUNIORS

Úbeda no vacila y deja fuera a un protegido de Riquelme: «el mejor»

 

Una decisión que sorprende.

 
Claudio Úbeda
Prensa Boca

El buen presente de Boca bajo la conducción de Claudio Úbeda empieza a consolidarse, pero eso no significa que el equipo esté definido. En la antesala del debut en la Copa Libertadores 2026, el entrenador analiza variantes importantes que podrían generar impacto.

Una de ellas apunta directamente a un jugador que supo ser destacado públicamente por Juan Román Riquelme.

El cambio que evalúa Úbeda en la defensa

Durante los últimos entrenamientos, el DT comenzó a perfilar un posible once titular con algunas certezas, pero también con dudas puntuales. En defensa, aparece el foco principal.

Según lo trabajado, la zaga volvería a tener a los habituales titulares, aunque con una situación abierta: Ayrton Costa podría perder su lugar pese a haber sido considerado “el mejor central del país” por Riquelme tiempo atrás.

El motivo es claro: su rendimiento reciente no terminó de convencer, y la competencia interna crece.

Pellegrino gana terreno y mete presión

En paralelo, hay un nombre que empieza a tomar fuerza dentro del plantel. Se trata de Marco Pellegrino, quien aprovechó sus oportunidades y dejó buenas sensaciones cada vez que le tocó jugar.

Desde el entorno del equipo aseguran que “si Costa no responde, no sería raro que Pellegrino le gane el puesto”, reflejando que la disputa está más abierta que nunca.

Esta competencia no solo eleva el nivel general, sino que también obliga a todos a sostener su rendimiento para no quedar relegados.

Un equipo competitivo y sin titulares indiscutidos

Más allá de este caso puntual, en Boca entienden que hay una paridad marcada dentro del plantel. La diferencia entre titulares y suplentes es mínima en varios puestos.

El propio cuerpo técnico busca aprovechar esa situación: darle minutos a todos y mantener a los jugadores en ritmo, especialmente en una seguidilla de partidos que será exigente.

En este contexto, Úbeda toma decisiones fuertes. Y si bien el equipo parece encaminado, queda claro que nadie tiene el lugar asegurado, ni siquiera aquellos que supieron ser los favoritos de la dirigencia.