El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en su red social que Irán entregará el uranio enriquecido de manera «inmediata» para su destrucción. El mandatario detalló que el material podría ser repatriado a suelo estadounidense, destruido «in situ» o eliminado en una locación alternativa previamente acordada con la República Islámica de Irán.
Para llevar a cabo esta acción, Trump estableció la necesidad de la supervisión por parte de la Comisión de Energía Atómica, o su equivalente. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OEIA) es el ente de la ONU capaz de auditar los más de 400 kilos de uranio acumulados que sobrevivieron a los bombardeos en los túneles de Isfahan.
El argentino Rafael Grossi, director del organismo nuclear de la ONU, advirtió a Trump sobre los riesgos de trasladar ese material. «Es una pesadilla técnica», aseguró. Grossi es el encargado de garantizar un pacto entre las naciones con la verificación necesaria e inspección directa en el terreno.
Donald Trump: «Irán nunca tendrá un arma nuclear»
Trump había asegurado hoy a los medios que Irán jamás tendrá un arma nuclear. Esto ocurrió en un acto que presidió el mandatario estadounidense en homenaje a los soldados caídos en la operación Furia Épica.
«En la operación Furia Épica perdimos a 13 almas maravillosas, personas maravillosas y especiales. Estos hombres y mujeres increíbles dieron sus vidas para asegurarse de que el principal estado patrocinador del terrorismo del mundo nunca tenga un arma nuclear. Ah, y no la tendrán. nunca tendrán un arma nuclear», aseguró.
Esta operación fue perpetuada por Irán contra EE. UU e Israel. Sus objetivos fueron bases estadounidenses en Irak y Siria, una lluvia de misiles y drones en Israel y el bloqueo comercial en el Estrecho de Ormuz.

De la ofensiva militar a la asfixia económica: el trasfondo que acorrala a Teherán
Teherán viene de sufrir las consecuencias de la fulminante operación comandada por EE. UU. e Israel llamada «Martillo de Medianoche«. La misión consistió en destruir la capacidad de enriquecimiento de uranio de Irán para frenar su programa de desarrollo de armas nucleares.
Además, en los últimos meses hubieron bloqueos cruzados en el Estrecho de Ormuz. En marzo, Irán ejecutó un cierre total del estrecho con amenaza de ataque a cualquier buque enemigo para exigir que EE. UU. levante las sanciones económicas. En abril, tras el fracaso de las negociaciones en Pakistán, la marina estadounidense llevó a cabo un bloqueo naval selectivo que prohibió el paso de cualquier buque que se dirigiera o partiera de puertos controlados por el régimen.
Con la economía iraní asfixiada y bajo un cese al fuego técnico, el gobierno iraní busca acordar con el gobierno de Trump. Sin embargo, hace unos días el ayatollah Mojtaba Khamenei había ordenado que el uranio enriquecido no sea enviado fuera del país.
Se espera un comunicado de Teherán que confirme los términos del pacto con Estados Unidos. Trump exige la destrucción del uranio enriquecido, pero deja abierta la elección de la locación.
