La Cámara de Diputados de Bolivia aprobó una ley que elimina las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos en medio de la grave crisis social y política que atraviesa el país por las protestas contra el presidente Rodrigo Paz. La iniciativa obtuvo más de dos tercios de los votos y fue considerada como una herramienta necesaria para enfrentar la creciente conflictividad.
La norma ahora quedó en manos del Poder Ejecutivo para su promulgación definitiva. La medida anula la ley 1341, conocida como Ley Copa, que regía desde octubre de 2020. Esa legislación establecía límites para la participación militar en situaciones de disturbios internos y protestas sociales.
El Gobierno quedó habilitado para avanzar con un estado de excepción
Con esta modificación legislativa, el Gobierno boliviano quedó habilitado para declarar un eventual estado de excepción. Además, podrá ampliar la intervención de las Fuerzas Armadas en el control de protestas y bloqueos de rutas que afectan distintas regiones del país desde hace varias semanas.
Según argumentaron legisladores que respaldaron la iniciativa, la decisión busca garantizar el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, especialmente en ciudades como La Paz, El Alto y Oruro, donde la situación comenzó a volverse crítica por la interrupción de rutas y la falta de suministros básicos.
El debate parlamentario se extendió durante más de cinco horas y debió realizarse de manera virtual. Varios diputados no pudieron trasladarse hasta la sede legislativa debido a los cortes de rutas y los bloqueos que mantienen aisladas distintas zonas del país.
La Cámara de Diputados de Bolivia aprobó este martes una ley que elimina las limitaciones para la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en un contexto marcado por protestas y cortes de rutas impulsados por sectores que reclaman la salida del presidente… pic.twitter.com/AgBLfjPCzU
— Eric Grimberg ?? ? (@EricGrimberg1) May 27, 2026
Bolivia atraviesa una fuerte crisis social
Bolivia ya ingresó en su cuarta semana consecutiva de protestas y movilizaciones encabezadas por organizaciones sindicales, campesinas, indígenas y sectores vinculados al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia de Rodrigo Paz y cuestionan el rumbo político y económico del Gobierno.
Las manifestaciones incluyen bloqueos de carreteras en distintos puntos del país y reclamos contra el Ejecutivo nacional. Según reportes oficiales, los cortes ya alcanzan alrededor de 150 puntos y afectan tanto rutas nacionales como corredores internacionales que conectan Bolivia con puertos de Chile y Perú.
La crisis también provocó problemas de abastecimiento y dejó miles de vehículos varados en rutas estratégicas. En medio de la creciente tensión social, el Gobierno aseguró que la declaración del estado de excepción continúa siendo la “última opción”. Sin embargo, la aprobación de la nueva ley abrió formalmente la posibilidad de una intervención militar más amplia para intentar controlar el conflicto.
Persisten bloqueos de carreteras en Bolivia tras enfrentamientos con fuerzas de seguridad
— DW Español (@dw_espanol) May 16, 2026
El Gobierno de Rodrigo Paz desplegó este sábado a más de 3.000 efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas en carreteras de La Paz para dispersar las protestas. Sin embargo, los… pic.twitter.com/22SZLL4PGU
