En lo que representa una señal de alerta para la Casa Rosada, la imagen de Javier Milei sufrió un retroceso significativo en Mendoza. Se trata de una de las provincias antikirchneristas que resultó clave para su triunfo en el balotaje de 2023. Según el estudio de opinión de mayo de 2026 de la consultora Reale Dalla Torre (RDT), la aprobación de la gestión presidencial cayó 10 puntos desde febrero, al pasar del 57,6% al 47,6%.
Mendoza, junto con Córdoba, fue uno de los distritos que explicó gran parte del éxito electoral del libertario, quien en esa provincia superó el 71% de los votos en su duelo contra Sergio Massa. Sin embargo, el reciente relevamiento muestra que el humor económico ha comenzado a impactar incluso en los sectores inicialmente más alineados con el oficialismo nacional.
Convergencia con la gestión de Alfredo Cornejo
La principal novedad del estudio es el cambio de tendencia en la evaluación comparada entre la Nación y la provincia. Mientras que en los primeros meses de gestión la aprobación de Milei superaba con holgura a la del gobernador Alfredo Cornejo, las curvas ahora se encuentran en el mismo nivel.
Actualmente, ambos mandatarios promedian un 47% de aprobación. No obstante, el informe destaca que, mientras el presidente muestra una caída abrupta, la gestión provincial ha logrado estabilizarse, mostrando una mayor resiliencia política frente al contexto de ajuste.
La economía, el eje de la preocupación social
El deterioro de la imagen presidencial está estrechamente vinculado a la situación del bolsillo. Para el 52,7% de los mendocinos, la economía y el empleo son la principal prioridad que debe atender el gobierno.
Este malestar ha escalado de tal forma que la salud se ubica ahora en segundo lugar de preocupación (32,7%), debido a que muchas familias han dejado de pagar prepagas o enfrentan mayores dificultades para acceder a medicamentos debido a la crisis. Este desplazamiento explica por qué la situación económica dejó de ser una demanda sectorial para transformarse en una preocupación transversal de la clase media mendocina.
Un piso electoral que resiste
A pesar de los números negativos en la gestión, el estudio revela una paradoja: el «núcleo duro» de Milei se mantiene expectante. Ante la pregunta de si volverían a votarlo en una eventual elección hoy, el 48,2% de los mendocinos asegura que lo apoyaría.
Este respaldo se sostiene en una provincia históricamente antikirchnerista y en la ausencia de una alternativa opositora peronista sólida, que en el distrito muestra un techo electoral reducido. En ese contexto, la percepción sobre la situación nacional resulta, por el momento, más favorable que la evaluación de la realidad provincial. La diferencia entre ambas lecturas refuerza el peso de los climas políticos locales en la valoración del escenario general.
Claves del estudio
El estudio se realizó sobre una muestra de 1.200 casos domiciliarios en Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz, Guaymallén y otras localidades clave de la provincia.
Con alrededor de 1,5 millones de electores, Mendoza se ubica como la quinta jurisdicción con mayor peso electoral del país, lo que la convierte en un termómetro político a nivel nacional. Además, se trata de un distrito sin reelección de gobernador, un factor que impulsa la renovación permanente de liderazgos.
