Yanina Latorre dejó de lado las bombas mediáticas y las peleas televisivas para abrir su corazón como nunca antes y revelar uno de los capítulos más duros que atravesó junto a Diego Latorre. En una charla íntima, la conductora habló sin filtros sobre las dificultades que marcaron su historia de amor y lanzó una confesión que impactó a todos.
Durante su paso por Desayuno Americano, Yanina sorprendió al mostrar una faceta completamente distinta a la que suele exhibir en televisión. Lejos del personaje filoso y picante, se mostró reflexiva y profundamente sensata al hablar de los 32 años de relación que construyó con Diego.
Con total honestidad, la periodista aseguró que el verdadero secreto de la pareja está en haber aprendido a convivir respetando los espacios individuales de cada uno. “El éxito de nuestro matrimonio es que tenemos cuartos separados, cada uno tiene su espacio para ver tele y trabajar”, ??contó.
Sin embargo, el momento más emotivo llegó cuando Yanina Latorre recordó las enormes dificultades que atravesaron antes de convertirse en padres. “A mí me costó mucho tener hijos, estuve 10 años para quedar embarazada, y en esos 10 años éramos muy tortolitos”, confesó.
? YANINA LATORRE HABLÓ DE TODO EN "DESAYUNO"
— América TV (@AmericaTV) May 18, 2026
??"Nunca lo cagué a Diego"
?? "No tengo tema con la infidelidad, no bancaría una relación paralela"
??"Las finanzas en casa las manejo yo"@desayunook @PamelaDav pic.twitter.com/uqFgpE9rUt
Yanina Latorre y otra profunda confesión
La revelación generó un fuerte impacto porque Yanina rara vez habla públicamente de ese costado tan íntimo de su vida personal. Además, reflexionó sobre cómo cambió la relación con Diego después de formar una familia. “Después, los hijos te cambian la vida, pero el amor se va transformando en algo cada vez más bello”, expresó.
También reconoció que el intenso enamoramiento de los primeros años inevitablemente se transforma con el tiempo. «Estamos hace 32 años juntos, tengo más años con él que soltera. El enamoramiento de las mariposas en la panza no dura mucho, creo que 6 o 7 años», analizó.
