El mercado empieza a moverse fuerte en River, donde Eduardo Coudet ya activó un objetivo concreto: Mauro Arambarri, mediocampista del Getafe con recorrido en Europa. El entrenador tomó la iniciativa con una llamada directa al futbolista, marcando un paso clave en una negociación que puede sacudir el próximo mercado.
El interés no es casual. Desde el cuerpo técnico consideran que el equipo necesita jerarquía inmediata en el mediocampo, una zona que viene mostrando irregularidades y falta de equilibrio en momentos clave de la temporada.
El contacto directo de Coudet que cambió el escenario
El primer movimiento fue claro y estratégico. Coudet se comunicó personalmente con Arambarri para explicarle el proyecto deportivo y el rol que tendría dentro del equipo. La intención fue convencerlo desde lo futbolístico antes de cualquier negociación formal.
El volante uruguayo, con una extensa etapa en el fútbol español, representa exactamente lo que busca River: experiencia internacional, intensidad y capacidad de recuperación. Su perfil encaja con la idea de fortalecer el eje central con un jugador probado en ligas competitivas.
Este tipo de gestiones directas suelen ser determinantes. En Núñez entienden que el aval del entrenador puede inclinar la balanza en operaciones complejas.
Por qué River lo considera prioridad absoluta
El diagnóstico interno es contundente: el mediocampo necesita un salto de calidad urgente. La falta de regularidad en ese sector llevó a la dirigencia a priorizar un refuerzo con características muy específicas.
Arambarri cumple con varios requisitos clave:
- Experiencia sostenida en Europa
- Capacidad de marca y despliegue físico
- Lectura táctica en partidos exigentes
Por eso, su posible llegada no sería un fichaje más, sino uno de los movimientos más fuertes del mercado para River.
La clave que define la operación
Más allá del deseo deportivo, hay un punto determinante: el aspecto económico. En River ya analizan cómo encajar una operación de este calibre, teniendo en cuenta que Getafe no facilitará una salida sencilla.
Sin embargo, el primer paso ya está dado. Y no es menor: el contacto directo del entrenador puso en marcha una negociación real que puede acelerarse en cuanto finalice la temporada europea.
Ahora, todo dependerá de cómo evolucione la negociación. Pero en Núñez lo tienen claro: quieren cerrar un refuerzo que cambie el equipo desde la base.
