Las rabas siempre fueron un clásico del bodegón argentino, pero hay una versión que las convierte en protagonistas absolutas de una comida entera: el sándwich. Pan casero bien esponjoso, aros de calamar dorados por fuera y tiernos por dentro, y un alioli de palta que equilibra la fritura con un toque cremoso y fresco. Tres componentes que juntos hacen una receta difícil de resistir.
El paso a pasoo de la receta fácil y rápida
El punto más importante de toda la receta está en la cocción de las rabas: exactamente un minuto en aceite bien caliente. Ni más ni menos. Pasado ese tiempo, los aros de calamar se pasan y pierden la textura tierna que los hace irresistibles. El proceso previo es simple: pasar los tubos de calamar por huevo batido con sal, pimienta, ajo y perejil, luego por harina y directo al aceite caliente. La rapidez de la cocción es lo que garantiza el resultado.
El alioli de palta es otro de los detalles que elevan el plato. Se prepara licuando media palta con leche, aceite neutro y medio diente de ajo hasta obtener una crema lisa y homogénea. El resultado es una salsa untuosa que no compite con el sabor del calamar sino que lo complementa, aportando frescura y contraste con la fritura.
El pan casero requiere más tiempo pero el esfuerzo vale. La masa se amasa con harina, leche, azúcar, sal, miel y levadura fresca, se deja reposar una hora, se forma en cuatro porciones enrolladas, descansa otra hora más y va al horno a 180°C durante 15 minutos hasta quedar dorado. Un pan esponjoso que sostiene el relleno sin deshacerse, que es exactamente lo que necesita un sándwich de esta categoría.
El armado final es sencillo: base de lechuga, rabas recién fritas y alioli de palta generoso. Un sándwich contundente que funciona perfecto como plato principal o para compartir en una picada distinta, con el sabor del bodegón y la comodidad de la cocina propia.
