Tras la media sanción de la reforma del Régimen de Zona Fría, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, acusó al Gobierno nacional de mantener acuerdos con grandes empresas. Según el legislador, la actividad del Congreso no está siendo impulsada por los funcionarios del presidente Javier Milei, sino por corporaciones. En este sentido, Martínez explicó que esto se debe a la «debilidad» del oficialismo para obtener beneficios a cambio.
“El quórum de ayer no lo consiguió Milei, lo consiguieron las eléctricas”, aseguró Martínez en una entrevista radial con AM530. También explicó cómo el oficialismo logró abrir el recinto con el apoyo de bloques aliados para bloquear la agenda que proponía la oposición.
El «negocio camuflado» de las eléctricas
El punto central de la denuncia de Martínez apunta a lo ocurrido durante el debate sobre el régimen de Zona Fría. Mientras el Gobierno justifica la reformulación de este subsidio —que dejará fuera del beneficio a más de 3,4 millones de hogares— bajo la premisa de un ahorro fiscal de más de 200 millones de dólares al año, el diputado advirtió sobre una maniobra oculta.
De acuerdo con el jefe de la bancada peronista, en la discusión sobre el gas se introdujo de manera «camuflada» la posibilidad de que las distribuidoras eléctricas, específicamente Edenor y Edesur, accedan a compensaciones tarifarias por años anteriores. “Las estimaciones hablan de 1.800 millones de dólares de compensaciones. Son diez años de Zona Fría solo para pagarles a las eléctricas”, denunció Martínez.
Críticas a la Ley Hojarasca y el «desguace» estatal
Martínez también fue muy crítico con la aprobación de la denominada “Ley Hojarasca”. Según su visión, bajo el argumento de derogar legislación obsoleta, el Ejecutivo está avanzando en un plan de desmantelamiento de sectores estratégicos.
El legislador alertó que esta normativa afecta la producción pública de medicamentos, pone en riesgo a empresas de ciencia y tecnología como ARSAT y abre la puerta a la privatización de compañías de defensa. “¿Quién desarrolla la agenda parlamentaria? ¿Son los funcionarios o son los grupos económicos agazapados buscando la privatización?”, se preguntó el diputado.
La justicia y el rol del peronismo
La denuncia de Martínez no se limitó a lo económico. También apuntó al rediseño del sistema judicial, mencionando el peso de figuras como Juan Bautista Mahíques, a quien definió como una expresión clara del «poder judicial transformado en corporación». Según Martínez, se busca potenciar los rasgos más corporativos de la justicia en lugar de mejorar el servicio para los ciudadanos.
Finalmente, el jefe de bloque hizo un llamado de atención a su propio espacio político. Pidió que el peronismo ayude a explicar «la película completa» de lo que sucede en el país para evitar que las discusiones se fragmenten. “El gran fracaso de la Argentina es la fragmentación y no tener un proyecto nacional que nos unifique”, concluyó, cuestionando que se discutan «pedazos de pizza» mientras los grandes grupos económicos marcan el rumbo del país.
