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ESPECTÁCULO

Guiso de lentejas exprés: la receta que resuelve cualquier día de frío

 

El secreto está en tres ingredientes.

 
receta

Con frío, una receta de guiso de lentejas es lo que el cuerpo pide. El problema es que la versión clásica exige remojo, horas de cocción y una tarde entera en la cocina, algo que no siempre está disponible entre semana. Pero existe una versión exprés que conserva todo el espíritu del clásico de olla y puede estar lista en menos de una hora, sin hacer trampa en el sabor.

El paso a paso de la receta exprés de guiso de lentejas

El secreto está en tres cambios estratégicos. Lentejas en lata ya cocidas, carnes de cocción corta como carne picada y chorizo fresco, y verduras cortadas pequeñas. Con esa combinación, los tiempos se acortan drásticamente y el resultado sigue siendo un guiso espeso, cremoso y abundante que no tiene nada que envidiarle al de los domingos.

La receta arranca salteando la cebolla y el ajo con un poco de aceite hasta que estén transparentes. Después se incorpora el chorizo en rodajas y la carne picada, que al ser carnes de cocción rápida en pocos minutos ya empiezan a dorarse y largar sabor. Ese paso es clave: dorar bien las carnes antes de agregar cualquier líquido es lo que le da profundidad al guiso y evita que quede aguado. Luego se suman la zanahoria rallada, el zapallo, el tomate triturado, el extracto de tomate y los condimentos.

Cuando el zapallo empieza a desarmarse es el momento de incorporar las lentejas escurridas y un poco de caldo caliente. A partir de ahí, el guiso necesita entre 20 y 25 minutos a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que tome esa textura cremosa y espesa que lo hace irresistible. El zapallo que se deshace parcialmente es el que le da cuerpo sin necesidad de ningún espesante extra.

Para personalizar el guiso según lo que haya en la heladera, las variantes que mejor funcionan son panceta ahumada en lugar de chorizo, batatas en vez de zapallo, espinaca fresca incorporada al final o arroz para hacerlo más rendidor. Un huevo frito por encima, un toque de salsa tabasco o una lluvia de queso rallado para servir completan el plato con muy poco esfuerzo adicional.