El ex ministro de Producción y ex presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, cuestionó la estrategia económica del gobierno de Javier Milei y puso el foco en el impacto del Súper RIGI. En declaraciones a Radio Con Vos, sostuvo que el país está entregando beneficios extraordinarios a grandes inversores sin exigir contraprestaciones que favorezcan al desarrollo nacional.
Según explicó, el régimen ya vigente otorga ventajas impositivas, cambiarias y aduaneras que, a su entender, dejan escasos beneficios para la Argentina. Además, afirmó que el nuevo proyecto profundiza esas condiciones y reduce todavía más las exigencias para las empresas que inviertan en sectores estratégicos.
De Mendiguren cuestionó el impacto de Vaca Muerta
Durante la entrevista, el dirigente industrial puso como ejemplo a Vaca Muerta para cuestionar el modelo económico oficial. “Hoy Vaca Muerta es el ejemplo de Argentina y no genera empleo”, afirmó al señalar que el crecimiento de ciertos sectores no se traduce en una mejora del mercado laboral.
De Mendiguren sostuvo que muchas actividades vinculadas a la energía y los recursos naturales aumentan las exportaciones, pero no generan la cantidad de puestos de trabajo necesarios para compensar la pérdida de empleo en otras ramas de la economía. Por eso, advirtió que el crecimiento por sí solo no garantiza desarrollo.
El ex funcionario también cuestionó el cierre de empresas y la caída de sectores productivos que agregan valor a las materias primas. Como ejemplo, mencionó el caso de la industria avícola y criticó que Argentina exporte maíz sin procesar mientras importa productos elaborados con mayor valor agregado.
"Hoy Vaca Muerta es el ejemplo de Argentina y no genera empleo"
— Radio Con Vos 89.9 (@radioconvos899) May 28, 2026
José Ignacio de Mendiguren, ex ministro de Producción y ex presidente de la UIA, habló sobre el impacto que generaría el Súper Rigi del Gobierno. pic.twitter.com/Fsb4HJqiO0
La crítica al Súper RIGI y al equipo económico
Para De Mendiguren, el principal problema es que el Gobierno prioriza la llegada de inversiones sin establecer condiciones que impulsen tecnología, empleo o desarrollo industrial. En ese sentido, aseguró que Argentina tiene capacidad para negociar acuerdos más favorables y rechazó el argumento de que el país carece de poder de negociación frente a las grandes empresas.
“Es mentira que Argentina no tiene capacidad de negociación”, sostuvo. Como ejemplo, recordó que Bolivia renegoció contratos energéticos durante la gestión de Evo Morales y aseguró que ninguna de las compañías abandonó ese país pese a los cambios en las condiciones.
Por último, el ex titular de la UIA advirtió que la Argentina atraviesa una oportunidad histórica por sus recursos energéticos y mineros. Sin embargo, remarcó que el desafío no pasa únicamente por atraer inversiones. Según planteó, la clave es lograr que esos proyectos generen empleo, impulsen la producción local y contribuyan al desarrollo económico del país a largo plazo.
