El foco de River está puesto en la final del Torneo Apertura del próximo domingo, y por eso Eduardo Coudet decidió no mover piezas para el compromiso de esta noche por la Copa Sudamericana. El entrenador resolvió no arriesgar a ninguno de los titulares y convocó a un plantel alternativo, con habituales suplentes y varios juveniles de la Reserva.
La decisión del Chacho genera expectativa porque se trata de una formación inédita, sin ensayos previos y con nombres que no suelen coincidir en cancha. Según trascendió, el equipo que saldría a jugar frente a Bragantino sería: Franco Armani; Ulises Giménez, Germán Pezzella, Paulo Díaz, Facundo González; Giuliano Galoppo, Kevin Castaño, Maximiliano Meza, Juanfer Quintero; Ian Subiabre y Maximiliano Salas.
El armado sorprende porque mezcla experiencia con juventud, y deja en claro que la prioridad está en el torneo local. Armani, uno de los pocos referentes incluidos, será el encargado de dar seguridad en el arco, mientras que la defensa combina a Pezzella y Paulo Díaz con dos futbolistas que buscan ganarse un lugar.
En el mediocampo, Coudet apuesta por variantes que le den equilibrio y creatividad: Galoppo y Castaño como doble contención, Meza y Quintero para generar juego. En ataque, la dupla Subiabre–Salas intentará aprovechar la oportunidad y demostrar que pueden ser alternativas reales en partidos de alta exigencia.
La decisión de presentar esta formación refleja la estrategia de River: cuidar a los titulares para la final del Apertura y, al mismo tiempo, dar rodaje a jugadores que necesitan minutos. El choque contra Bragantino será una prueba de fuego para un equipo que nunca jugó junto y que deberá responder en un escenario internacional.
