La noche de los Premios Martín Fierro 2026 tenía glamour, looks impactantes y mucha expectativa, pero hubo un momento que lo apagó todo: el In Memoriam. Cuando el salón principal se sumió en silencio, la emoción se apoderó de cada rincón. La comunidad artística entera contuvo la respiración para despedir a quienes ya no están.
El fuerte momento en los Martín Fierro
El tributo abrió con una frase que pegó directo al pecho. La producción eligió estas palabras de Luis Brandoni para dar inicio al segmento: «Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo». Con esa sentencia resonando en la sala, quedó claro que lo que venía no iba a dejar a nadie indiferente. Brandoni y Héctor Alterio fueron los grandes homenajeados de la noche, dos leyendas del cine y la televisión argentina a quienes el medio les rindió una despedida a la altura de sus carreras.
La encargada de ponerle música y alma al momento fue Ángela Torres, que interpretó en vivo una versión de Recuérdame, la canción de la película Coco. Mientras su voz llenaba el salón, los rostros y nombres de los homenajeados se proyectaban en las pantallas. Las lágrimas no tardaron en aparecer, y los aplausos que siguieron fueron de esos que se sienten en el cuerpo.
El In Memoriam también incluyó a otras personalidades muy queridas del ambiente artístico y periodístico: Ernesto Acher, Adriana Aizemberg, Alejandro Farrell, Jorge Lorenzo, Ernesto Cherquis Bialo, Marcelo Araujo y Marikena Monti, entre otros. El segmento no olvidó a quienes trabajaron detrás de cámaras, esos nombres que sostienen la televisión sin aparecer en los créditos principales, como Adela Gleijer, Gastón Pessacq, Fabio «El Pollo» Moreno y tantos más.
El cierre fue tan simple como devastador. «Siempre los recordaremos», dijeron las pantallas mientras pasaban imágenes de los momentos más emblemáticos de cada uno. En una noche de premios donde todo brilla y compite, el In Memoriam fue el recordatorio más poderoso de por qué el arte importa: porque deja huella mucho después de que la persona se va.
