Las milanesas de carne picada, conocidas popularmente como “patynesas”, se convirtieron en una de las recetas más buscadas por quienes quieren comer rico, gastar menos y resolver varias porciones con pocos ingredientes. El ingenio argentino volvió a encontrar una solución perfecta para esos momentos en los que la carne para milanesas sale dura, demasiado fina o directamente imposible para el bolsillo. Con apenas un kilo de carne picada se pueden preparar más de diez milanesas grandes, ideales para compartir en familia o guardar en el freezer.
El paso a paso de la receta salvadora y para toda la familia
La gran ventaja de esta receta es que resulta muy fácil de hacer y admite muchísimas variantes. Para la preparación básica solo se necesita carne picada, huevo, pan rallado y algunos condimentos simples como ajo, perejil, mostaza, sal o pimentón ahumado. Una vez mezclados todos los ingredientes, se amasa bien hasta lograr una preparación compacta y uniforme. Luego se divide en bollitos individuales que más tarde se transformarán en las clásicas milanesas gigantes que tanto gustan en las casas argentinas.
El secreto para que queden bien finitas y crocantes está en el armado. Muchas personas las aplastan con film y palo de amasar sobre una base de pan rallado, mientras que otras prefieren darles forma directamente con las manos. Lo importante es que queden parejas y bien rebozadas de ambos lados. Además, otro punto a favor es que se pueden freezar fácilmente utilizando separadores, algo ideal para quienes buscan organizar comidas rápidas para toda la semana sin cocinar todos los días.
A la hora de cocinarlas, las opciones son variadas. Las clásicas fritas siguen siendo las favoritas de muchos, pero también se pueden hacer al horno, en sartén o en freidora de aire usando mucho menos aceite. En horno precalentado a 200 grados alcanzan unos diez minutos por lado para quedar doradas y crocantes. En airfryer incluso necesitan menos tiempo y mantienen una textura muy similar a la fritura tradicional, pero mucho más liviana.
Las “patynesas” también permiten sumar ingredientes extra para hacerlas todavía más rendidoras y nutritivas. Algunas versiones incluyen zanahoria rallada, avena molida o queso rallado dentro de la mezcla para aportar más sabor y textura. Incluso pueden prepararse con carne vacuna, cerdo o alternativas sin gluten utilizando rebozadores especiales.
