La Selección de Brasil encendió todas las alarmas a tan solo 14 días del inicio de la Copa del Mundo 2026. El protagonista es Neymar, quien sufrió una lesión muscular que compromete seriamente su preparación y pone en duda su presencia en el debut frente a Marruecos.
El último partido oficial del crack brasileño fue el 17 de mayo, en la derrota de Santos por 0-3 ante Coritiba. Desde entonces, Neymar se perdió tres encuentros consecutivos por problemas en la pantorrilla: frente a San Lorenzo y Cuenca por la Copa Sudamericana, y contra Gremio en el torneo brasileño. Lo que en principio parecía una molestia terminó confirmándose como un desgarro grado 2 en la pantorrilla, con un tiempo estimado de recuperación de entre dos y tres semanas.
El diagnóstico llega en el peor momento posible. Con la Copa del Mundo tan cerca, cada día de recuperación es determinante. Los médicos de Brasil trabajan contra reloj para acelerar los plazos, aunque la proximidad del torneo complica cualquier planificación. La lesión impide que Neymar realice la mejor preparación física y futbolística para representar a su país en la cita máxima.
Un dato clave es que el delantero se perderá los amistosos previos al Mundial. La Verdeamarela había programado compromisos contra Panamá el domingo 31 de mayo y ante Egipto el sábado 6 de junio. Estos partidos eran considerados fundamentales para ajustar detalles antes del debut, pero Neymar no podrá estar presente.
El gran interrogante pasa por el estreno mundialista frente a Marruecos, el sábado 13 de junio. Ese encuentro se disputará apenas 16 días después de confirmarse la lesión, un margen demasiado ajustado para garantizar su presencia. La noticia golpea fuerte en Brasil y en el mundo del fútbol: Neymar enfrenta una carrera contra el tiempo para llegar en condiciones a la Copa del Mundo.
