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ESPECTÁCULO

«No me quedó ni…»: Marixa Balli recordó su romance con Rodrigo Bueno

 

La panelista abrió su corazón en Cortá por Lozano.

 
Marixa Balli
La cantante atravesó un dramático momento.

A más de dos décadas de la muerte de Rodrigo Bueno, su recuerdo sigue tan vivo como siempre. Esta vez fue Marixa Balli quien volvió a abrir su corazón en Cortá por Lozano, un día después de lo que hubiese sido el cumpleaños número 53 del Potro, para hablar del intenso romance que vivieron y dejar al aire anécdotas íntimas, divertidas y profundamente románticas que emocionaron a todos en el estudio.

El romántico recuerdo de Marixa Balli con El Potro Rodrigo

«Un amor muy lindo, muy sano», definió Marixa de entrada, dejando en claro que pese a los años y a los comentarios que todavía aparecen en redes sociales cuando toca el tema, el recuerdo que guarda de Rodrigo sigue siendo especial e intocable. «A pesar de que la gente es mala en las redes, es algo que no se puede borrar ni tapar y se vivió de una manera increíble», expresó con convicción.

La panelista también recordó con nostalgia cómo fue acompañar al cantante en sus primeros pasos, antes de que se convirtiera en un fenómeno nacional. Habló del vínculo cercano que llegó a tener con la familia, de los viajes a Córdoba y de todo lo que aprendió a su lado. «Como él me decía, conmigo se curtió de muchas cosas y yo aprendí mucho. Él me decía: ‘Marixa, es por acá, por acá se gana’. Era un gran empresario y muy habilidoso de lo que eran los bailes», contó, dejando en claro que el Potro tenía una inteligencia poco reconocida para manejar su carrera.

Pero la anécdota que paralizó el piso llegó cuando Marixa contó el momento exacto en que se enamoró de él: durante la grabación del videoclip de La chica del ascensor. «Cuando lo conocí me enamoré, fue al segundo. Yo dije: ‘Cupido, ¿qué hiciste?’. Me hiciste un daño terrible, me había clavado una flecha», confesó entre risas, antes de revelar que Rodrigo improvisó un beso apasionado que originalmente no estaba previsto en la grabación.

Lo que vino después fue la historia más picante y memorable de toda la entrevista. Marixa le había pedido que la besara poco porque tenía toda la boca pintada. La respuesta de Rodrigo fue tan directa como irresistible: «No te preocupes porque no te va a quedar ni maquillaje». Y cumplió. «Yo lo tomé como si fuera algo gracioso y él me tiró contra las rejas del ascensor. Fueron como 40 minutos, no me quedó ni maquillaje», recordó entre carcajadas.

El cierre del relato fue tan romántico como el resto. «No parábamos, yo estaba muerta de amor. No me importaba nada. Estaba el padre y el director y cuando terminamos ya no había nadie», remató Marixa.