El 90 aniversario del Obelisco tuvo una protagonista inesperada y, al mismo tiempo, la más lógica de todas: Mirtha Legrand. La diva se vistió de gala en su casa especialmente para la ocasión y grabó un mensaje que se proyectó sobre la estructura en la Plaza de la República, convirtiendo su imagen en otro símbolo nacional sobre el monumento más icónico de Buenos Aires.
La confesión de Mirtha Legrand con el Obelisco
«Soy Mirtha Legrand, por si no me reconocieron», arrancó la Chiqui con su humor característico, en una referencia implícita a la campaña que figuras como Ricardo Darín y Guillermo Francella vienen llevando adelante para alertar sobre el uso de imágenes generadas con inteligencia artificial. Una aclaración que arrancó risas y que dejó en claro que, a sus 99 años, Mirtha sigue tan afilada como siempre.
Pero lo que vino después fue lo que realmente paralizó a todos. La diva reveló que estuvo presente en la inauguración del Obelisco, allá por 1936, cuando sus padres la trajeron desde Villa Cañás, en la provincia de Santa Fe, para ver el nacimiento del monumento creado por el arquitecto Alberto Prebisch. «Yo quiero que ustedes sepan que nuestros padres nos trajeron para ver la inauguración del Obelisco. Estoy segura de que todos los que están ahí no estaban presentes, y la Chici estaba presente», lanzó con una mezcla de orgullo y picardía que fue puro Mirtha.
La anécdota que siguió fue tan simple como emotiva. «Teníamos nueve años, y nos alojamos en un hotel en la avenida 9 de Julio. Y nos mirábamos y no podíamos creer», recordó la diva, transportándose noventa años atrás con una claridad de memoria que dejó a más de uno sin palabras. Una niña de Santa Fe parada frente a algo que todavía no sabía que iba a convertirse en el símbolo de una ciudad entera.
Su mensaje cerró con la emoción y el amor por la Argentina que siempre la caracterizan. «El Obelisco es algo amado, querido, adorado por los argentinos», dijo antes de despedirse con el cantito que sus fanáticos reconocerían en cualquier parte del mundo: «Feliz día, queridísimo Obelisco. Arriba la Argentina, con todo mi amor. Les habló Mirtha Legrand. Chau, chau».