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ESPECTÁCULO

Tres tartas de pollo cremosas: recetas ideales para comenzar la semana

 

Versiones que convierten las sobra de pollo en una comida estrella.

 
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Pocas cosas salvan una semana de cocina tan bien como una buena tarta. Y cuando el ingrediente principal es el pollo, el resultado siempre convence: nutritivo, económico y con la magia de que combinado con quesos, verduras y algún toque intenso se transforma en algo que le gusta a todos. Estas tres recetas son perfectas para aprovechar sobrantes de la heladera y convertirlos en una comida que parece de rotisería pero sale de casa.

Tres recetas livianas para comenzar la semana

La primera es una tarta de pollo con cebolla caramelizada y mucho queso, la más cremosa y suave de las tres. Las pechugas se cocinan en caldo, se desmenuzan y se mezclan con una combinación de huevos, queso crema, crema y nuez moscada que ya de por sí es irresistible. La cebolla caramelizada lentamente en aceite de oliva es el ingrediente que eleva todo el relleno y le da ese sabor profundo y dulzón que recuerda a las tartas clásicas de toda la vida. Se hornea a 180°C durante 40 minutos y rinde unas 480 calorías por porción.

La segunda apuesta por sabores más intensos con una combinación de pollo, espinaca, panceta ahumada y champiñones. La panceta se dora primero hasta quedar crocante y en esa misma sartén se cocina el pollo, la cebolla, los hongos y la espinaca. El resultado es un relleno con capas de sabor que se termina con huevos, crema y queso rallado antes de entrar al horno. Rinde aproximadamente 520 calorías por porción y es la más contundente de las tres.

La tercera receta es la más aromática y sorprendente: pollo, puerro y mostaza. Cambiar la cebolla por puerro hace una diferencia enorme porque el puerro cocinado lentamente en aceite aporta una dulzura más sutil. La cucharada de mostaza integrada al relleno junto con el queso crema y los huevos le da un perfil casero e intenso. Se sirve tibia para que el relleno mantenga toda su cremosidad y aporta unas 450 calorías por porción.

Un truco que aplica para las tres recetas. Espolvorear la base de la masa con pan rallado antes de agregar el relleno para que no se humedezca y quede crocante hasta el final. Si la masa es casera, una pre-cocción de 10 minutos a fuego medio antes de rellenar también ayuda a formar una base firme que aguante bien el peso del relleno cremoso.