La tensión entre Santiago del Moro y Marley era uno de los condimentos más picantes que llegaron a los Martín Fierro 2026. Los dos conductores venían de un cruce público que había generado todo tipo de comentarios en el ambiente, y la pregunta era inevitable: ¿cómo iba a ser el reencuentro cara a cara? La respuesta llegó en vivo, y tuvo de todo.
El irónico ida y vuelta entre Santiago del Moro y Marley
Del Moro fue el primero en mover el tablero. Apenas vio entrar a Marley al salón, tomó el micrófono y lo dijo sin que nadie se lo pidiera: «Lo vi entrar a Marley, lo saludo. Porque después dicen que no lo saludo». La aclaración, espontánea y a la defensiva, dejó en claro que el tema seguía siendo un elefante en la habitación. Las cámaras tardaron un minuto en encontrar a Alejandro Wiebe, que apareció sonriendo pero sin mirar al lente.
El momento de distensión llegó cuando Del Moro anunció que Por el Mundo había ganado la terna de Viajes y turismo. Marley festejó con sus compañeros y subió al escenario a abrazar a Santi, y por un momento pareció que la grieta se cerraba. «Nos saludamos con Santi, así que ya está. No hay tema de qué hablar. Nos amigamos», intentó sellar la paz Marley con una sonrisa.
Pero Santiago del Moro no pudo resistirse. Con su mejor cara de poker, replicó sarcástico: «El próximo viaje… A la luna vamos…». La frase, dicha con una sonrisa, fue suficiente para que más de uno levantara una ceja. Cuando desde una de las mesas le cuestionaron que el proyecto era inviable, Del Moro respondió sin dudar: «¿Y por qué no?». Nadie supo muy bien si era humor, provocación o las dos cosas al mismo tiempo.
La noche terminó con abrazos y fotos, pero esa frase de Del Moro quedó flotando en el aire. En el mundo del espectáculo, los chistes irónicos entre colegas rara vez son inocentes, y quienes conocen la historia entre los dos saben que una tregua en los Martín Fierro no necesariamente significa que el capítulo está cerrado.
