Connect with us

Hola, qué estás buscando?

ESPECTÁCULO

10 salsas que podés hacer con mayonesa: recetas listas en 5 minutos

 

Aderezos de restaurante que rescatan cualquier comida del domingo.

 
receta

La mayonesa es uno de esos ingredientes que casi todos tienen pero pocos aprovechan bien. Con uno o dos agregados simples, se convierte en una receta completamente diferente: más aromática, con más personalidad y con un resultado que parece de hamburguesería o restó gourmet. La buena noticia es que ninguna de estas versiones requiere técnica especial ni más de cinco minutos de preparación.

El paso a paso de las recetas con mayonesa salvadoras

Para hamburguesas, sándwiches y papas fritas, tres opciones lideran el ranking. El alioli express se hace pisando dos dientes de ajo hasta hacerlos pasta y mezclándolos con mayonesa, jugo de limón, sal y pimienta. El truco para que no repita: usar ajo asado en lugar de crudo. La mayonesa sriracha combina la base con salsa picante, soja y limón, y con unas gotitas de aceite de sésamo queda idéntica a la que sirven en los locales de sushi. La tercera es la de pimentón ahumado, que solo necesita ese condimento, ajo en polvo y limón para transformar por completo el perfil del aderezo.

Para la picada y el dipeo del domingo, la salsa golf premium manda: mayonesa, ketchup, cognac o brandy, limón y unas gotitas de picante. El cognac es el ingrediente que lo cambia todo, y el jerez seco funciona como reemplazo si no hay. También brilla el dip de queso azul con crema de leche, perfecto para mojar bastones de verdura o nachos, y la clásica mostaza y miel, ideal para nuggets o fiambres en tabla.

Para ensaladas, carnes frías y pastas, las versiones más frescas son la de limón y hierbas, la de pesto mezclado directamente con la base y la de curry, que necesita diez minutos de reposo para que el condimento libere todo su aroma.

El número diez es el más sorprendente y va directo al horno. Una cobertura de mayonesa con parmesano rallado, ajo, mostaza y orégano que se aplica sobre pechugas o muslos de pollo antes de hornear a 200°C durante 35 o 40 minutos. La mayonesa actúa como barrera protectora que retiene los jugos, mientras el queso forma una costra gratinada que hace que el pollo jamás quede seco. Un truco que, una vez probado, no tiene vuelta atrás.