(BUENOS AIRES).- Sergio Agüero rompió el silencio y reveló cuál fue la final perdida que más lo golpeó en su carrera con la Selección Argentina, una confesión que llega justo cuando el equipo de Lionel Scaloni transita el camino hacia el Mundial 2026 con la ilusión de repetir la gloria reciente. En una entrevista con ESPN Argentina, el exdelantero repasó aquellos años de frustraciones consecutivas y explicó cómo vivió el grupo aquellas derrotas puertas adentro.
“Para mí la más complicada fue con Chile acá en Estados Unidos. Nos rompió todo”, aseguró el Kun sobre la final de la Copa América Centenario que la Selección perdió por penales en 2016. La definición fue un mazazo para un plantel que acumulaba golpes uno tras otro y que sentía que ese partido iba a cortar la racha negativa de una vez por todas.
Agüero explicó que el equipo llegó a esa definición con una convicción absoluta. “Estábamos muy bien y creíamos que era esa”, recordó. Argentina venía de perder dos finales consecutivas y el grupo sentía que la tercera era la vencida. Sin embargo, el desenlace volvió a ser adverso y la definición desde los doce pasos terminó de sepultar las ilusiones. “Los penales nos liquidaron”, resumió.
El exjugador del Manchester City repasó el contexto de aquella etapa marcada por la angustia de quedar a un paso del título una y otra vez. El plantel, que reunía a figuras de primer nivel mundial, no encontraba la vuelta para romper el maleficio en las finales y cada caída sumaba una capa más de presión que se trasladaba de un torneo al siguiente.
Aquellas derrotas marcaron a fuego a toda una generación de futbolistas que, años más tarde, encontraría su revancha bajo la conducción de Lionel Scaloni. Si bien Agüero ya no formaba parte del plantel, la base de ese mismo grupo logró cambiar la historia de manera contundente: la Selección Argentina rompió la sequía con la Copa América 2021 y después alcanzó la cima en el Mundial de Qatar 2022.
Las palabras del Kun reabren el recuerdo de una etapa difícil, pero también permiten dimensionar lo que vino después. Lo que en su momento “rompió todo” fue, para los que se quedaron y pelearon una oportunidad más, el dolor que impulsó el click definitivo. La Selección transformó la frustración acumulada en la base de un ciclo que terminó con dos títulos en dos años.
Hoy, con la mira puesta en el Mundial 2026, el equipo de Scaloni defiende el título con una presión completamente distinta, ya liberada de aquellos fantasmas. El camino hacia esa cita norteamericana ya está en marcha y la Albiceleste llega como campeona vigente, con un presente que contrasta con aquellas noches de angustia. La confesión de Agüero llega para recordar de dónde salió esta camada, cómo lloró las derrotas y cuánto le costó reconstruirse después de sentir que el destino siempre le jugaba en contra. La historia reciente de la Albiceleste es la prueba de que incluso los golpes más duros pueden transformarse en el combustible para un presente glorioso.
