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POLÍTICA

Andrés Malamud: “Lo de Adorni son sobresueldos de la SIDE”

 

El politólogo Andrés Malamud denunció que los cuestionados ingresos del vocero presidencial forman parte de un esquema histórico de pagos informales financiados con fondos reservados ante la imposibilidad de mejorar salarios estatales.

 
Andrés Malamud apuntó a la Side por el caso Adorni
Andrés Malamud apuntó a la Side por el caso Adorni

(BUENOS AIRES).- El politólogo Andrés Malamud lanzó una de las definiciones más contundentes sobre la polémica que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni y los cuestionamientos por sus ingresos. Durante una entrevista, sostuvo que detrás del caso no hay una situación excepcional sino una práctica que, según su visión, se repite desde hace décadas en la administración pública. “Lo de Adorni son sobresueldos de la SIDE”, afirmó.

La declaración fue realizada durante una entrevista en el programa After Office Now, donde Malamud analizó el funcionamiento de los fondos reservados, los mecanismos de remuneración dentro de la administración pública y las dificultades que, según su visión, enfrentan los distintos gobiernos para atraer y retener cuadros técnicos y políticos en el Estado.

La declaración llegó mientras analizaba las dificultades que enfrentan los distintos gobiernos para atraer y retener funcionarios o profesionales calificados dentro de una estructura salarial que consideró rígida y poco competitiva. Para Malamud, esa situación derivó históricamente en mecanismos informales de compensación financiados a través de organismos con fondos reservados.

La explicación sobre los sobresueldos

Al desarrollar su argumento, el analista sostuvo que el Estado argentino arrastra desde hace años un problema estructural relacionado con la remuneración de sus cuadros técnicos y políticos. Según explicó, la imposibilidad de diferenciar salarios dentro de determinadas escalas llevó a la aparición de sistemas paralelos de pago.

“Los gobiernos no tienen capacidad de desachatar la pirámide salarial. Entonces le quieren pagar más a aquellos que más necesitan y lo hacen de manera ilegal o, dirían ellos, opaca”, señaló.

En ese contexto, vinculó directamente los sobresueldos con los fondos reservados de los organismos de inteligencia. “Los sobresueldos salen de la SIDE”, aseguró. Y agregó que ese tipo de mecanismos no serían una novedad de la actual administración, sino una práctica que atravesó distintos períodos políticos.

Malamud incluso recordó su paso por el Ministerio de Justicia durante el gobierno de Fernando de la Rúa y relató que parte de su remuneración llegaba a través de un ente cooperador. Según contó, ese esquema coexistía con el salario formal y estaba plenamente naturalizado dentro de la estructura estatal.

La crítica al Gobierno de Milei

Más allá de la descripción del mecanismo, el politólogo apuntó a lo que considera una contradicción del oficialismo. A su entender, la administración de Javier Milei terminó recurriendo a prácticas que había cuestionado durante su campaña electoral.

“Estos tipos tomaron el Estado e hicieron lo mismo que todos los demás”, sostuvo. Sin embargo, aclaró que el problema político radica en que el actual Gobierno llegó al poder con un discurso centrado en la crítica a la denominada “casta” y en la promesa de terminar con esos privilegios.

En ese marco, fue especialmente duro con Adorni. “Llegó, se embelezó, pensó que le correspondía y salió a gastarla. Es pura ignorancia”, afirmó. Antes había utilizado una frase aún más gráfica para resumir su posición: “Adorni escupió al cielo”.

La salida que imagina para la crisis

Consultado sobre las consecuencias políticas del caso, Malamud consideró que el Gobierno enfrenta un problema de gestión más que un episodio aislado. Según su análisis, la discusión volvió a exponer una práctica que trasciende a una administración en particular y que nunca fue resuelta de manera definitiva.

Aun así, entendió que existe una respuesta inmediata para contener el desgaste. “La solución política es sacar a Adorni”, sostuvo.

No obstante, inmediatamente relativizó el alcance de una decisión de ese tipo. “Todo el Gobierno cobra así. El Gobierno no funciona si no cobra así. Es un problema estructural y nadie tiene el coraje de abordarlo”, concluyó.

Las declaraciones del politólogo se suman al debate abierto en torno a los fondos reservados, los mecanismos de financiamiento dentro del Estado y las tensiones que enfrenta una gestión que hizo de la transparencia y la reducción de privilegios una de sus principales banderas políticas.