(BUENOS AIRES).- El politólogo Andrés Malamud sorprendió al relatar una experiencia personal vinculada con los mecanismos de remuneración dentro del Estado argentino. En medio de una explicación sobre los sobresueldos y los fondos reservados, recordó su paso por el Ministerio de Justicia durante el gobierno de Fernando de la Rúa y aseguró que parte de sus ingresos provenían de un esquema paralelo administrado a través de un ente cooperador.
La revelación fue realizada durante una entrevista en el programa After Office Now, donde analizaba la controversia en torno a los ingresos de funcionarios nacionales y las dificultades que, según su visión, tiene el Estado para remunerar adecuadamente a determinados cuadros técnicos y políticos.
El relato de su experiencia en el Ministerio de Justicia
Malamud contó que trabajó en el Ministerio de Justicia durante 2001, cuando la cartera era conducida por Jorge de la Rúa. En ese contexto, describió cómo funcionaba el esquema de pagos que recibía.
“Yo cobraba un porcentaje minúsculo oficial con recibo y un porcentaje mayúsculo paralelo con recibo”, afirmó.
Según explicó, ese complemento salarial provenía del ente cooperador La Ley, una modalidad que, aseguró, estaba plenamente incorporada al funcionamiento de la administración pública de la época.
“Era una fotocopia del ente cooperador La Ley, que estaba hecho para eso, para pagar sobresueldos”, sostuvo.
De acuerdo con su relato, los pagos no se realizaban en efectivo ni de manera clandestina, sino que existía documentación respaldatoria. “Me daban la plata y la tenía que ir a cobrar al ente cooperador La Ley”, recordó.
Los entes cooperadores y los sobresueldos
Durante la entrevista, Malamud explicó que los entes cooperadores son organismos paraestatales que históricamente permitieron canalizar recursos por fuera de los mecanismos habituales de contratación y administración de fondos públicos.
A su entender, esos sistemas surgieron como respuesta a la incapacidad del Estado para ofrecer salarios competitivos a determinados profesionales. “Los gobiernos no tienen capacidad de desachatar la pirámide salarial. Entonces le quieren pagar más a aquellos que más necesitan y lo hacen de manera ilegal o, dirían ellos, opaca”, señaló.
El politólogo sostuvo además que este tipo de mecanismos no fueron exclusivos de una administración determinada y que atravesaron gobiernos de distintos signos políticos.
Un debate que sigue vigente
Las declaraciones de Malamud se produjeron en medio de una discusión pública sobre los ingresos de funcionarios nacionales y el uso de fondos reservados. Aunque aclaró que se trata de una práctica histórica, consideró que el problema de fondo continúa siendo la dificultad para reformar el sistema salarial del Estado.
Según su análisis, mientras esa situación no sea resuelta, seguirán apareciendo mecanismos alternativos para complementar ingresos dentro de la administración pública.
Su testimonio, además de aportar una experiencia personal poco habitual en el debate público, volvió a poner el foco sobre los entes cooperadores, los sobresueldos y los límites de los sistemas de control en el sector estatal.
