(Buenos Aires) Rodolfo Arruabarrena, quien asumirá próximamente como nuevo director técnico de Boca Juniors, informó a la dirigencia que Exequiel Zeballos no será transferido. El entrenador prioriza una evaluación personal del futbolista antes de autorizar cualquier movimiento en el mercado de pases. De esta manera, el nuevo conductor impone condiciones claras antes de su presentación oficial en el club.
La llegada de Arruabarrena genera un impacto inmediato en el manejo del plantel profesional. El técnico ordenó la suspensión inmediata de cualquier negociación que involucre la salida de Zeballos en la actualidad. Según indicaron las fuentes, "su intención es evaluar al jugador dentro de su estructura antes de permitir cualquier salida".
Sin embargo, esta postura supone un cambio de planes para la comisión directiva xeneize. El juvenil había sido mencionado recientemente como una posible moneda de cambio para facilitar el arribo de nuevos refuerzos. Ahora, con el aval del entrenador, "ese escenario se enfría" y el club deberá buscar alternativas financieras diferentes.
Los motivos del Vasco Arruabarrena: talento diferencial
En cuanto a lo futbolístico, el técnico valora las condiciones técnicas y el desequilibrio individual del delantero santiagueño. El técnico considera que Zeballos posee un potencial diferencial en situaciones de uno contra uno. Según su visión, el jugador es capaz de romper partidos cerrados mediante su habilidad técnica individual.
Por lo tanto, el nuevo ciclo se iniciará bajo una estricta política de hoja en blanco para todos los integrantes. El entrenador determinó que ningún futbolista tiene su lugar asegurado sin pasar primero por sus entrenamientos. Como indica el reporte, "nadie tiene su futuro definido antes de ser evaluado" por el cuerpo técnico entrante.
Además, esta decisión busca enviar un mensaje disciplinario y motivacional muy claro hacia el vestuario. El entrenador pretende instaurar una competencia alta desde el primer día de trabajo en el predio de Ezeiza. Por consiguiente, la permanencia de Zeballos sirve como ejemplo de la meritocracia que regirá bajo su mando.
Finalmente, la postura del técnico detiene todas las especulaciones sobre ventas en el corto plazo. Por ahora, "la decisión está tomada: Arruabarrena quiere verlo, potenciarlo y recién después decidir" su futuro profesional. Esta medida ratifica el liderazgo del entrenador sobre la planificación deportiva de Boca Juniors para la próxima temporada.
